Los cuidados posteriores y tiempos de recuperación después de una cirugía mamaria son uno de los factores más importantes para tener una buena recuperación. Saber cómo limpiar la herida, qué actividades realizar de inmediato y cuáles retomar con el tiempo es indispensable para mantener la mente y el cuerpo en buen estado, según indicó el cirujano plástico Pablo Ramírez Antúnez.
Antúnez explicó que el cuidado posoperatorio en cirugías mamarias comienza desde el momento en que la paciente sale del quirófano y continúa durante las primeras semanas, con controles médicos y seguimiento semanales. Señaló que la recuperación, en el caso de un aumento mamario, es rápida, aunque depende del tipo de procedimiento realizado.
Además, resaltó que el método de limpieza más eficiente es bañarse bajo la ducha y lavar todo el cuerpo y las heridas solo con agua luego de las 48 horas. Explicó que el efecto de arrastre del agua es suficiente para mantener una buena higiene y disminuir el riesgo de infecciones.
El especialista indicó que, al salir de la cirugía, la paciente debe iniciar cuidados básicos como alimentarse adecuadamente, movilizarse dentro de la casa de forma progresiva, ya que el reposo no implica inmovilidad absoluta, caminar en el hogar también forma parte de la recuperación responsable. Antúnez agregó que es importante seguir las indicaciones médicas y asistir a los controles programados.
En cuanto al tiempo de reposo, el cirujano plástico explicó que, en general, la paciente puede retomar actividades laborales de oficina entre cuatro y cinco días después de la intervención, siempre que no implique esfuerzo físico. En cuanto a la actividad física y entrenamiento, se recomienda evitar ejercicios durante cuatro semanas a un mes. Luego de ese período, la reincorporación debe ser progresiva y bajo indicación médica.
Sobre los controles, detalló que se realiza una primera revisión a la semana y otra a las dos semanas, momento en que se retiran los puntos. Posteriormente, se programan controles periódicos para evaluar la evolución y el resultado.
Respecto al uso de fajas y sostenes especiales, afirmó que son necesarias y que se indican según cada procedimiento, con la función de disminuir la tensión sobre la herida y mantener el implante en la posición correcta por al menos cuatro a seis semanas.


