Las rutas, ciudades y comunidades vinculadas al recorrido comenzaron a sentir el impacto de la llegada de visitantes nacionales y extranjeros.
La llegada de fanáticos y equipos movilizó a distintas localidades, especialmente en Itapúa, donde el evento se convirtió también en una oportunidad para mostrar la riqueza cultural y turística de la región.
La competencia representa una vitrina internacional para el país. Las imágenes de los caminos paraguayos, el acompañamiento del público y la organización del evento permiten proyectar una nueva faceta de Paraguay ante una audiencia global.
El desafío no se limita a la pista, también implica demostrar capacidad organizativa y aprovechar la exposición para fortalecer la imagen del país como destino turístico y deportivo.
El entusiasmo de los primeros días marca el tono de una competencia que mantiene en vilo a miles de seguidores.
Rally del Paraguay y un arranque que puso al país en el centro de la atención
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