El acceso fue libre y gratuito, y el público disfrutó de un recorrido por algunas de las composiciones más emblemáticas del músico, entre ellas St. Thomas, Óleo, Doxy, Airegin y Tenor Madness, consideradas verdaderos clásicos del jazz.

La velada también dejó ver un estilo relajado entre los presentes, con jeans de distintos cortes, remeras básicas, vestidos frescos y prendas en tonos neutros, combinaciones cómodas que acompañaron el ambiente cultural del encuentro.



