La Embajada de Francia abrió las puertas de su residencia para celebrar una nueva edición de la Fiesta Nacional Francesa con una distinguida recepción al aire libre. En un ambiente cálido y distendido, autoridades nacionales, miembros del cuerpo diplomático, empresarios e invitados especiales compartieron una noche de conversación y camaradería.
Acompañada por una cuidada selección de especialidades de la gastronomía francesa y una amplia variedad de bebidas. La elegancia también se hizo presente en cada detalle, con trajes de corte clásico, vestidos midi y largos, blazers, tapados y capas que, en tonos sobrios y neutros, aportaron sofisticación a una de las citas más tradicionales del calendario diplomático.


