Comidas típicas, juegos tradicionales, música y danza en vivo formaron parte de la celebración, que reunió a numerosos asistentes. A pesar del intenso frío, los looks también acompañaron la fiesta, con abrigos, camperas, bufandas y botas como protagonistas.
Los tonos oscuros y neutros dominaron las elecciones, aunque tampoco faltaron algunos colores más llamativos que dieron un toque especial a la noche. Entre risas, encuentros y recorridos por los distintos puestos, el público disfrutó de una propuesta que mantuvo viva una de las celebraciones más tradicionales.

