Entre los asistentes y participantes del evento predominaron los atuendos de tonos oscuros, especialmente el negro, acompañado de colores básicos como el blanco y el gris. También se observaron abrigos, chaquetas y prendas de estilo formal que mantuvieron una estética sobria y acorde con el ambiente cultural de la presentación.
La actividad formó parte de la agenda cultural de la capital y reunió a actores, organizadores y público en torno a una nueva versión de una de las historias más conocidas del teatro universal. La propuesta buscó acercar al público una mirada diferente sobre el clásico, a través de una puesta escénica adaptada al contexto actual.


