Carmen Montiel, la científica disruptiva que rompe moldes en Paraguay

Con varios títulos y categorizada en Pronii, la doctora Carmen Montiel lidera estudios sobre lupus y riesgo cardiovascular. Detrás de sus tatuajes y piercings hay una profesional que superó desafíos y retos maternales para consolidarse hoy como referente de la ciencia médica en Paraguay.

| Por La Tribuna
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La doctora Montiel combina su destacada trayectoria en la investigación de la cardio-reumatología con un estilo único que inspira a una nueva generación de médicos.

La historia de la doctora Carmen Montiel escapa del guión tradicional de la medicina paraguaya. En sus inicios, su sueño era llegar a la NASA mediante una universidad en Tierra del Fuego. Sin embargo, su condición de hija única y el estricto deseo materno de mantenerla cerca la anclaron en Paraguay. Ante este cambio, buscó una carrera que le exigiera un constante desafío intelectual y le generara adrenalina. Ingresó a la Universidad Nacional de Asunción (UNA) en el segundo puesto entre quinientos postulantes, obteniendo el mayor puntaje en biología. Durante su carrera demostró una excelencia indiscutible: se graduó como la segunda mejor egresada, recibiendo la medalla de plata de la institución. Su meta original era el oro, pero en el sexto curso se casó y fue madre, un giro que redefinió sus tiempos. Pese a las dificultades, jamás detuvo su formación y hoy posee ocho títulos universitarios.

Ciencia de impacto: el abordaje del lupus y la cardio-reumatología

A lo largo de su carrera se especializó en Medicina Interna por la UNA, ejerció como jefa de sala y fue docente universitaria. Aunque no es cardióloga de base, vivió un año en Israel, donde recibió un riguroso entrenamiento en cardiología. Luego completó una maestría en Enfermedades Autoinmunes bajo la estricta tutoría del reconocido profesor y PhD Omar Centurión. Toda esta preparación integral fue la base para su actual rol como investigadora categorizada en el Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (Pronii) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

En esta institución, la doctora lleva cuatro años liderando proyectos en el área de la cardio-reumatología. Su grupo, integrado por diez investigadores, trabaja junto con pares europeos y publica periódicamente en revistas científicas de impacto indexadas en PubMed. El enfoque de su equipo es estudiar patologías como el lupus y la artritis, analizando minuciosamente temas como los factores de riesgo cardiovascular y la probabilidad de que estos pacientes sufran eventos cardíacos.

Sobre el lupus en Paraguay, Montiel advierte que es un país endémico con una altísima incidencia. Según sus observaciones clínicas, la enfermedad tiene un comportamiento muy distinto según el contexto socioeconómico. En las clases sociales bajas se ven cuadros mucho más agresivos, vinculados directamente a factores ambientales, hacinamiento y déficits en la alimentación. El espectro de gravedad varía desde afecciones exclusivas de la piel hasta el compromiso severo de órganos vitales como los riñones. Además, remarca que el detonante principal de los brotes en los pacientes es la exposición directa a los rayos ultravioletas.

Contra los prejuicios: estética, acoso y el desafío de la maternidad

La imagen de la profesional rompe drásticamente con todos los estereotipos del gremio. Tiene treinta y siete tatuajes, múltiples piercings y utiliza uñas de colores. Esta estética inusual no es un obstáculo con sus pacientes –incluso los más conservadores o religiosos–, quienes priorizan su alta capacidad de escucha y sus resoluciones médicas. Tampoco sufre discriminación en sanatorios privados por su apariencia, lo cual atribuye a su innegable respaldo académico y a su carácter fuerte (“mbarete”), que evita tajantemente que sea intimidada.

Como mujer profesional reconoce la tremenda dificultad de equilibrar el crecimiento profesional con la maternidad en la medicina. Ella misma cursó su residencia con un bebé recién nacido y atravesó su último año de carrera embarazada. Aconseja a las jóvenes profesionales que, para crecer laboralmente, resulta indispensable construir una sólida red de apoyo familiar.

El próximo paso: la meta hacia el doctorado

Hoy, a sus cincuenta y cinco años y siendo abuela reciente, Montiel acaba de jubilarse del sistema hospitalario público tras una larga trayectoria de servicio. Pero su proyecto de vida sigue intacto: continúa atendiendo a sus pacientes en su consultorio privado y planea cursar un PhD el próximo año. Su objetivo fundamental es alcanzar el nivel máximo en el escalafón de investigadores del Conacyt, reafirmando de esta manera su compromiso con la generación de conocimiento y el avance de la ciencia médica paraguaya.

La palabra del día

Determinación

Definición: Firmeza, valor o coraje en la manera de actuar.

Este concepto resume la vida de la doctora Montiel. Su férrea voluntad para brillar en la ciencia le permitió superar barreras machistas, retos maternales y prejuicios estéticos. Su empuje forjó a una investigadora de élite, demostrando que el talento y la excelencia no encajan en moldes convencionales.

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