Liderazgo que nutre y transforma: la hazaña de María Estela Maidana

María Estela Maidana coordina el comedor comunitario San Roque de Mariano Roque Alonso. A inicios de 2024 le diagnosticaron cáncer, pero su vocación de servicio sigue intacta. Su admirable labor asegura la alimentación diaria y el progreso constante de 150 familias vulnerables.

| Por La Tribuna
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La coordinadora María Estela Maidana (primera a la derecha) y la comisión directiva del comedor San Roque el día de la histórica entrega del título de propiedad del terreno.

Todo comenzó con una preocupación por el bienestar del prójimo. María Estela Maidana, maestra jubilada y vecina del Territorio Social San Roque, observaba con inquietud cómo las familias de su comunidad vivían sin título de propiedad. Impulsada por su espíritu solidario, inició trámites de regularización junto a la municipalidad a inicios de 2020. Apenas quince días después, la pandemia transformó esta tarea administrativa en una misión comunitaria de vida. El antiguo comedor del barrio, cerrado por tres años y sin infraestructura, reabrió de emergencia. Con leña, donaciones y esfuerzo vecinal, el grupo de mujeres liderado por María Estela sirvió hasta 225 platos de comida diarios, combatiendo el hambre y la incertidumbre del confinamiento.

De un espacio precario a un comedor comunitario modelo

Hoy, el lugar luce diferente y es motivo de orgullo. “Rellenamos el terreno, empezamos a construir y mejorar el espacio. Hoy es un comedor modelo para nosotros, cuenta con todas las comodidades para operar de forma digna”, cuenta María Estela. La transformación fue absoluta: el fuego a leña quedó en el pasado tras recibir equipos industriales donados en el 2022, el terreno fue acondicionado y el servicio se institucionalizó con un equipo humano organizado y transparente, dirigido por una comisión responsable.

Actualmente, bajo su coordinación y el trabajo de una cocinera municipal y una voluntaria, el comedor sirve más de cien platos diarios de lunes a viernes, complementados con cocido con leche. La metodología protege a 150 familias: los alimentos se entregan según el tamaño del núcleo familiar, asegurando raciones para todos. Cuentan con un menú semanal nutricional gracias al Banco de Alimentos, aportes del Ministerio de Desarrollo Social y la autogestión a través de rifas anuales.

Un impacto que transforma y dignifica los hogares de San Roque

La labor de María Estela trasciende las ollas. En un barrio de escasos recursos y madres solteras, asegurar la alimentación gratuita alivia la economía familiar. “Ese dinero que gastaban en el almacén, ahora lo invierten en su casa. Si no tenían baño moderno o una heladera, ahorran y lo construyen o compran”, explica la coordinadora sobre el efecto multiplicador.

La institución funciona como motor de desarrollo vecinal. Lograron regularizar los títulos de propiedad para casi todas las familias, gestionaron calles empedradas, cámaras de seguridad, alumbrado y agua potable. Además, coordinan asistencia médica gracias a un convenio con una universidad privada y vacunación para los niños. En días de lluvia, cuando el desborde del arroyo inunda las viviendas, el comedor es un vital refugio alimentario para más de cien damnificados.

Los niños del barrio San Roque disfrutan de la entrega de huevos de Pascua, una de las tantas celebraciones que la comisión organiza para regalarles momentos de alegría.
Los niños del barrio San Roque disfrutan de la entrega de huevos de Pascua, una de las tantas celebraciones que la comisión organiza para regalarles momentos de alegría.

La resiliencia como motor de vida y servicio

A inicios de 2024, la vida le presentó su mayor reto. Tras un diagnóstico de cáncer de endometrio, debió someterse de urgencia a una cirugía y enfrentar quimioterapia y radioterapia. Lejos de abandonar su vocación, encontró en ella su ancla emocional. “Durante la quimioterapia me quedé en casa, pero a partir de la radioterapia ya estaba con el teléfono coordinando el comedor. Este servicio me hace bien, me quita el tiempo para pensar en que tengo esta enfermedad”, relata con firmeza.

Mientras continúa con sus estrictos controles oncológicos cada seis meses, asegura que su mayor recompensa es ver progresar a sus vecinos. El orgullo que siente al visitar una vivienda que antes tenía letrina y ahora exhibe un baño limpio, o la sonrisa de un niño con un regalo navideño, son su gran motivación. Lidera con total transparencia una red de confianza con empresas y donantes. María Estela no solo desafía su diagnóstico; demuestra que el servicio genuino vence cualquier adversidad.

La palabra del día

Dignidad

Definición: Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás.

La dignidad es el verdadero resultado de la gestión de María Estela. Más allá de calmar el hambre, su labor permite que las familias dejen atrás la precariedad, obtengan sus títulos de propiedad y construyan baños modernos. Su dedicación nos recuerda que el mayor acto de amor social es devolverle a las personas el orgullo por sus propios hogares.

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