Nido de Niños: 21 años tejiendo esperanzas en el Parque Caballero

Nacida de un castigo escolar, la asociación Nido de Niños transformó el parque asunceno en un refugio para la infancia. Hoy, sin ayuda estatal, alimentan, educan y abrazan a 90 niños y 18 ancianos gracias a la incansable labor de voluntarios, padrinos y exalumnas.

| Por La Tribuna
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Actualmente asisten a 90 niños y niñas diariamente. Además de alimentación ofrecen refuerzo escolar y atención médica.

La historia de las grandes transformaciones a menudo comienza con un pequeño tropiezo. En 1995, lo que parecía ser una simple sanción disciplinaria en el colegio Monseñor Lasagna se convirtió en la semilla de una obra monumental. Rodolfo Díaz y Gloria del Carmen González, entonces estudiantes de secundaria, fueron enviados a realizar labor social los fines de semana a la Chacarita. Ese contacto directo con la dura realidad los marcó para siempre. Al graduarse, el vacío de no poder seguir ayudando los impulsó a buscar fundaciones, pero al notar que la asistencia no siempre llegaba a los destinatarios finales, decidieron tomar las riendas. Así, armados únicamente con dos conservadoras, pelotas, una Biblia y una convicción de hierro, inauguraron Nido de Niños bajo los árboles del Parque Caballero.

De un castigo a un propósito de vida

A lo largo de más de dos décadas, esta iniciativa nacida de la empatía juvenil ha tocado la vida de más de cinco mil niños y niñas. En 1997, comprendiendo las barreras burocráticas que suponía crear una fundación tradicional, Rodolfo y Gloria formalizaron la organización legalmente como una asociación sin fines de lucro. Los primeros días transcurrieron a la intemperie, bajo el cielo abierto de una canchita con gradas, compartiendo oraciones, juegos y los escasos alimentos que lograban gestionar.

Hoy, la realidad de su infraestructura es otra, pero el espíritu compasivo es exactamente el mismo. Nido de Niños logró establecerse dentro del parque tras adquirir las mejoras de un antiguo ocupante, levantando un tinglado que se erige como un faro de luz en medio de la precariedad. Allí, el bullicio alegre de la infancia se mezcla con el aroma de la comida casera. Lejos de la frialdad de las estadísticas, la asociación ha construido un verdadero hogar para quienes la sociedad tantas veces deja al margen.

Un refugio que nutre el cuerpo y el alma

Las instalaciones de la asociación cobran vida cada amanecer, de lunes a sábado, para recibir y abrazar a 90 niños de hasta 12 años y a 18 abuelitos que atraviesan la última etapa de sus vidas. El lugar no solo garantiza derechos básicos e innegociables como el desayuno, el almuerzo y la merienda, sino que funciona como un ecosistema integral de cuidado. Los pequeños reciben refuerzo escolar, practican deportes y acceden a atención médica mensual.

El trabajo de la asociación tiene un enfoque profundamente humano, con una dedicación especial orientada a proteger a las niñas de la zona. En un contexto difícil donde la vulnerabilidad las expone al embarazo precoz y a los inminentes peligros de la calle, Nido de Niños se convierte en un escudo. Se les brinda educación con la firme intención de cambiar su destino, con el sueño de verlas convertidas en profesionales exitosas y libres. Esta filosofía se refleja en su equipo: de las cinco trabajadoras remuneradas, varias de las profesoras actuales son las niñas de ayer. Crecieron bajo el cuidado de la asociación y hoy regresan para educar, demostrando que el círculo de la pobreza se rompe con oportunidades reales y dignidad.

Con el apoyo de padrinos, el Nido garantiza desayuno, almuerzo y merienda de lunes a sábado.
Con el apoyo de padrinos, el Nido garantiza desayuno, almuerzo y merienda de lunes a sábado.

Resiliencia ante la adversidad y nuevos horizontes

Sostener una obra de esta magnitud es un acto de fe. La asociación sobrevive a pulmón, sin asistencia del Estado, apoyándose en la generosidad de 80 padrinos y pequeños donantes que aportan desde cincuenta mil guaraníes. A pesar de los obstáculos financieros, operan emitiendo facturas legales y cuidando sus redes sociales para proteger a sus benefactores de estafas externas.

Lejos de conformarse, ya planean su próximo desafío: techar un espacio contiguo para instalar una escuela de panadería y confitería. Este centro de capacitación estará destinado exclusivamente a madres solteras adolescentes, brindándoles una herramienta laboral efectiva para sostener a sus familias. El mensaje de Rodolfo resuena como un manifiesto: la vida puede golpearte cien veces, pero la obligación es levantarse. Nido de Niños es la prueba viviente de que la compasión y la voluntad incansable pueden transformar el mundo entero.

La palabra del día

Altruismo

Definición: Tendencia a procurar el bien ajeno de manera desinteresada.

Este concepto define la esencia de Nido de Niños. La entrega incondicional de fundadores y padrinos, operando a pulmón y sin apoyo estatal, demuestra que el amor desinteresado no solo alimenta y educa, sino que rompe el ciclo de la pobreza y transforma el futuro de toda una comunidad vulnerable.

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