Cuando “Pipe” alcanzó la etapa de iniciar su alimentación complementaria, Dora y su hija hallaron un obstáculo muy común: la oferta de productos naturales, sin azúcar y accesibles para el presupuesto de una familia paraguaya promedio era sumamente limitada.
Ante esto, inició una investigación con el objetivo de brindar alternativas alimenticias mucho más beneficiosas para la salud. Esta semilla germinó durante dos largos años de planificación, hasta que en el 2026 el emprendimiento paraguayo abrió formalmente sus puertas. Dora dejó en pausa su carrera judicial para volcar toda su pasión en este nuevo camino, impulsada por el amor a su nieto. Los resultados son evidentes: Felipe, con casi tres años, es un niño lleno de energía que prefiere el patio a las pantallas, y consume frutas con total naturalidad, sin probar azúcar refinada.
El legado de Apolonia y las mujeres que cuidan
El nombre de la empresa encierra una enorme carga emotiva. La Apolonia rinde honor a la bisabuela de las hijas de Dora, una figura muy respetada en la comunidad de Reducto, San Lorenzo. Apolonia tenía un talento especial: conocía a la perfección el uso de hierbas e infusiones naturales para aliviar dolencias y proteger a los suyos.
Al elegir este nombre, rinden un homenaje a aquellas madres y abuelas que, generación tras generación, han sido el principal sostén de sus hogares, transmitiendo la sabiduría tradicional paraguaya para mantener a sus familias sanas. Esta filosofía se refleja directamente en su oferta. Dora busca rescatar recursos naturales tradicionales como el tapecue o la cangorosa, plantas medicinales que las abuelas usaban cotidianamente, pero que las nuevas generaciones casi no conocen. Además de vender, asumen la valiosa misión de educar, ofreciendo consejos sencillos para que los padres incorporen alternativas saludables en las comidas diarias, evitando el rechazo natural de los niños ante los cambios bruscos de sabores.
Sabores de la tierra con un profundo impacto social
La estructura operativa de La Apolonia cuenta con un equipo de cinco personas en su base de San Lorenzo. Resulta clave la participación de una tecnóloga de alimentos que investiga y valida rigurosamente cada producto antes de lanzarlo. Esto permitió sumar opciones innovadoras y nutritivas como la harina de algarroba y una línea de frutas deshidratadas, un proceso que conserva intacto el sabor y los nutrientes de cada fruta, incluso fuera de su temporada.

Uno de los mayores orgullos es el trabajo con el ají silvestre del Chaco, un condimento intenso muy similar a la cayena. Este ají es recolectado directamente de los montes chaqueños por el pueblo indígena Ayoreo. Al incluir este ingrediente especial en su catálogo, La Apolonia no solo acerca un sabor único a las mesas paraguayas, sino que apoya económicamente a esta comunidad nativa, promoviendo una inclusión social real y ayudándoles a asegurar un sustento digno mediante un trabajo respetuoso con su entorno.
Una semilla que proyecta crecer a nivel nacional
Hoy en día, los clientes pueden adquirir fácilmente estos productos a través del servicio de delivery o conociéndolos de primera mano en diversas ferias locales. Las redes sociales también se han convertido en una vitrina fundamental para educar a los seguidores sobre los grandes beneficios de cada especia e infusión para una dieta sana.
Dora mira hacia el futuro con mucho entusiasmo y su mayor ambición a mediano plazo es lograr que La Apolonia tenga presencia firme en las góndolas de los principales supermercados del país. De esta forma, el hermoso sueño que nació buscando la mejor nutrición infantil para el pequeño Felipe, se transformará en una inmensa red de bienestar que llegará a muchísimas familias, demostrando que volver a nuestras raíces es, muy a menudo, la forma más innovadora de cuidar nuestro futuro.
La palabra del día
Raíces
Definición: Principio u origen de algo. Vínculo profundo que une a una persona con sus ancestros y su tierra.
El concepto de raíces define el corazón de La Apolonia. Impulsada por el amor a su nieto, Dora rescató los recursos naturales y la antigua sabiduría de las abuelas paraguayas. Este emprendimiento nos demuestra que volver a nuestro origen y honrar de dónde venimos es la mejor forma de nutrir a las nuevas generaciones y sembrar un futuro más sano.


