Don Benjamín: una vida dedicada a la producción hortícola familiar

Desde 1996, Benjamín Olmedo transforma la compañía Potrerito con su incansable labor. Su huerta garantizó alimento y educación a sus hijos evitando la migración, y hoy abastece al mercado local, mostrando la gran fuerza del trabajo en equipo y la innovación agrícola.

| Por La Tribuna
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Don Benjamín Olmedo intercambia conocimientos con un técnico en su huerta de Potrerito.

En la compañía Potrerito, en la ciudad de Villarrica, germina una historia de perseverancia forjada con paciencia, esfuerzo y un profundo compromiso familiar. Benjamín Olmedo Candia, reconocido en su comunidad como uno de los pioneros de la producción hortícola, representa el espíritu resiliente del campesino paraguayo. Su vida es un testimonio vivo de cómo la dedicación al cultivo puede transformar la tierra seca en abundancia, asegurar el bienestar del hogar y, sobre todo, evitar el doloroso camino de la migración.

Los primeros pasos en la tierra: el valor del trabajo en equipo

Para comprender la magnitud de su presente, es necesario retroceder al año 1996, época en la que conformó un comité de productores respaldado por técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Durante más de dieciocho años ininterrumpidos, el grupo trabajó arduamente en un predio cedido por un solidario socio. Sus jornadas consistían en cultivar esmeradamente rubros esenciales como la zanahoria, la remolacha y diversas hojas de verdeo. Estos frutos llegaron a las ferias en la plaza de Villarrica, cimentando rápidamente un mercado fiel.

El crecimiento sostenido demandó nuevas metas. Con el apoyo inicial de un particular, lograron financiar modernas estructuras de invernaderos para poder cultivar tomates y pepinos en condiciones óptimas. Sin embargo, pronto enfrentaron el grave obstáculo de la falta de agua para el riego. La comunidad demostró su enorme fuerza organizativa: la Gobernación departamental les prestó la maquinaria pesada necesaria y, con sus propias manos, los productores cavaron su propio pozo artesiano.

Superando la adversidad y adaptándose a los nuevos tiempos

La llegada de la pandemia mundial marcó un quiebre en Potrerito. Ante los inmensos desafíos logísticos y sanitarios, el comité se disolvió, pero la labor no desapareció. La mayoría decidió trasladar sus estructuras y continuar sus huertas en casa. Para don Benjamín, este cambio significó consolidar su emprendimiento con un firme enfoque familiar. Hoy, su esquema es un engranaje preciso. Cuenta con el apoyo de dos ayudantes que lo asisten en el campo, mientras su esposa desempeña el rol fundamental de gestionar directamente las cosechas y las ventas. A ellos se suma una sobrina, quien aporta un vehículo móvil indispensable para la logística diaria. Así, las hortalizas frescas de la familia llegan cada jornada al Mercado Municipal de Villarrica.

La tecnología y el apoyo estatal como pilares del desarrollo

Con el paso inexorable del tiempo, la salud de don Benjamín ha exigido cambios lógicos en su rutina, llevándolo a asumir un rol mucho más estratégico. Actualmente administra en simultáneo tres huertas, desempeñándose como técnico y asesor experto de su propio establecimiento. Esta transición fue posible al incorporar tecnología agrícola: riego continuo por aspersores, la eficiente cinta de goteo y el uso intensivo de invernaderos.

El impacto social trasciende ampliamente lo económico. Don Benjamín relata con inmenso orgullo que, gracias a su huerta, nunca necesitó migrar buscando oportunidades en el exterior. El trabajo en la tierra fue su mayor certeza: el alimento jamás faltó en su mesa y logró sostener a los suyos. El legado productivo ya está asegurado, pues su hija administra hoy su propia parcela, y su hijo menor tiene la oportunidad de seguir estudiando.

No obstante, la labor rural está siempre a merced de las inclemencias meteorológicas. En junio, un violento temporal azotó la zona, destruyendo los invernaderos y rompiendo las costosas mallas de media sombra, generando inmensos gastos para volver a empezar. En estas severas circunstancias de vulnerabilidad resalta la importancia de las políticas públicas orientadas al desarrollo integral. El firme acompañamiento del Estado es fundamental para mejorar la calidad de vida de las familias rurales, brindándoles seguridad ante las crisis. Justamente, para reconstruir sus instalaciones y mantener su huerta productiva tras el desastre, el productor guaireño logró levantarse de nuevo gracias al acceso y respaldo del Crédito Agrícola de Habilitación, una herramienta vital que demuestra cómo el financiamiento oportuno garantiza que quienes alimentan al país nunca detengan su valioso trabajo.

La palabra del día

Arraigo

Definición: Acción de establecerse de manera permanente y profunda en un lugar.

El concepto de arraigo encapsula la historia de don Benjamín. Su labor hortícola no solo generó alimentos, sino que echó raíces. La suma del esfuerzo familiar más el respaldo de políticas públicas da como resultado el fin de la necesidad de migrar, hijos educados y, en última instancia, una comunidad rural próspera en su propia tierra.

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