El Paraguay posee una riqueza botánica extraordinaria en su flora nativa, un tesoro invaluable que aún guarda un enorme potencial oculto para contribuir de manera muy decisiva al avance y el desarrollo científico, la salud pública, la seguridad alimentaria y la urgente conservación de toda nuestra biodiversidad territorial. En este contexto de inmensas y valiosas oportunidades de crecimiento, la Fundación Moisés Bertoni dio un paso fundamental al lanzar oficialmente el Proyecto Estratégico ESTR01-39, una iniciativa que marca un auténtico hito en la investigación local y que beneficiará ampliamente a nuestro país.
Se inicia un ciclo que fortalece a la ciencia nacional
Este proyecto, denominado de forma completa y formal como “Bioprospección de la flora nativa de Paraguay con miras al mejoramiento de alimentos, identificación de principios bioactivos importantes para la salud, evaluación del estado de conservación y puesta en valor de la biodiversidad”, es financiado íntegramente por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en el marco de su conocido Programa Prociencia, con el apoyo del Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI). Durante los próximos cuatro años, esta articulación institucional desarrollará investigaciones exhaustivas sobre distintas especies vegetales fundamentales.
Primeros pasos hacia la valorización de lo natural
La principal meta consiste en identificar con máxima precisión las diversas características genéticas, moleculares y el potencial agronómico real de todos los parientes silvestres de aquellas especies que son de vital trascendencia para la agricultura y el abastecimiento mundial. Entre ellas se destacan nítidamente recursos naturales como la piña (Ananas comosus), el maní (Arachis hypogaea), los conocidos pimientos (Capsicum annuum), la nutritiva batata (Ipomoea batatas), la popular mandioca (Manihot esculenta), el irremplazable poroto (Phaseolus vulgaris) y el endulzante tradicional ka’a he’ẽ (Stevia rebaudiana). Todo este cúmulo de información generada aportará bases sumamente sólidas al futuro mejoramiento productivo regional, utilizando en su totalidad un germoplasma cien por ciento nativo.

Un nuevo arranque promoviendo la amplia sinergia
Como valioso complemento a las especies de alto interés agrícola, el trabajo de bioprospección que comienza ahora buscará la cuantificación exacta de quimiotipos de plantas que albergan comprobados principios activos antimicóticos. Se pondrá principal énfasis en el estudio de especies nativas como el chañar (Geoffroea decorticans) y el robusto yvyrá pytá (Peltophorum dubium).
El éxito de este ciclo investigativo se cimentará muy fuertemente en su red colaborativa. Participan activamente en Paraguay la propia Fundación Moisés Bertoni, la Facultad de Ciencias Químicas, la Facultad de Ciencias Agrarias, el Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (Cemit), la Universidad San Carlos y el Centro para el Desarrollo de la Investigación Científica (Cedic). Internacionalmente, adhieren a este histórico esfuerzo el Instituto de Botánica Darwinion (Iboda) de Buenos Aires, Argentina; el Instituto de Botánica del Nordeste - Conicet-Unne, de Corrientes, Argentina; el Centro Internacional de Agricultura Tropical - CIAT, de Cali, Colombia; el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco, de Guadalajara, México.
Este plan potenciará la verdadera ciencia con ADN enteramente nacional protegiendo el entorno vital para las siguientes décadas en todo el país.
La palabra del día
Bioprospección
Definición: Búsqueda sistemática de recursos naturales o genéticos con potencial utilidad científica y aplicada.
Este concepto define el alma del Proyecto ESTR01-39. Ya no basta con admirar la flora nativa; la bioprospección nos invita a investigarla. Estudiar nuestra riqueza botánica es la llave para innovar en alimentos, hallar soluciones en salud y asegurar la conservación de la biodiversidad paraguaya.


