Hoy vivimos rodeados de muchísimas imágenes, como nunca antes se había visto. Desde muy chicos, las niñas, niños y adolescentes no solo miran fotos todo el tiempo, sino que también las sacan y las comparten sin parar. Frente a este mundo lleno de pantallas, nos preguntamos: ¿cómo ayudamos a los más jóvenes a entender todo lo que ven? Así nace esta gran propuesta. Creado en 2014 por la fotógrafa y docente Leonor de Blas, este espacio llegó como una respuesta necesaria para enseñar a mirar y entender el mundo visual.
La fotografía como una forma de pensar
Este proyecto para aprender a mirar no busca crear fotógrafos expertos. Lo que quiere es invitar a los más jóvenes a frenar un poco, mirar con atención, hacerse preguntas y usar su imaginación para contar historias reales sobre el lugar donde viven.
Cada taller está pensado como un espacio para probar cosas nuevas y charlar con los demás. La cámara deja de ser solo un aparato tecnológico para convertirse en una gran herramienta que les permite conocerse mejor y expresarse con total libertad.
La forma de enseñar en estos talleres mezcla el hacer fotos en la práctica con el pensar sobre lo que hacemos. A través de juegos, salidas a sacar fotos y ejercicios divertidos, los chicos descubren todo lo que pueden decir con una imagen. Si bien se enseñan los trucos técnicos de la cámara, lo más importante siempre es la creatividad.
La gran meta es usar las fotos para sacar afuera lo que sienten, dándoles mucha más seguridad en sí mismos y valorando la voz y las opiniones que tienen para decirle al mundo.
Las tres ideas principales del proyecto
Para hacer realidad esta idea, el proyecto se apoya en tres puntos clave. El primero es enseñar a leer las imágenes, buscando que los chicos entiendan mejor el mundo visual que los rodea. La idea es que aprendan a prestar atención a los detalles y puedan armar historias claras usando fotos.
El segundo punto es que se aprende haciendo y viviendo la experiencia. El proyecto cree firmemente que de verdad aprendemos cuando ponemos las manos a la obra. Por eso mismo, los juegos, el animarse a explorar sin vergüenza y el conversar con los compañeros son la base más importante para poder aprender y crecer.
Por último, se toma a la fotografía como un idioma más. En vez de verla solo como saber apretar botones, sacar fotos se enseña como una manera hermosa de comunicar lo que sentimos muy adentro y de mostrar cómo vemos al resto de la sociedad.
Etapas pensadas para la edad de cada chico
La forma de dar los talleres se adapta a lo que necesitan las escuelas, los museos, los clubes de barrio y distintos grupos de personas. Todo está organizado en propuestas hechas a medida, pensando en la edad de los chicos, en lo que le interesa a cada uno y en cómo van creciendo.
Para los niños y niñas de 8 a 11 años, el taller “Observa tu mundo” busca despertar sus ganas de sorprenderse y su curiosidad. Jugando y divirtiéndose, descubren todo lo que pueden hacer con la cámara para explorar los lugares por los que se mueven todos los días.
Los adolescentes de 12 a 16 años tienen su espacio en “Transformar la mirada”, un lugar para ir un paso más allá. Acá se los invita a pensar por su cuenta y ser más críticos, usando la fotografía como si fueran investigadores para crear trabajos que muestren sus propias opiniones, ideas y su visión personal.
Además, las opciones se agrandan con “Mix Lab”, un laboratorio creativo donde sacar fotos se mezcla con escribir, hacer bordados o grabar videos.

El sueño de llegar a todo el país
Hoy en día, el proyecto es completamente autosustentable y llegó a barrios y centros culturales de Asunción, Areguá, Itauguá y también a Corrientes, Argentina. Sin embargo, Leo tiene un sueño muy claro a futuro: lograr una financiación fija que le dé respaldo.
Ese apoyo económico es el gran puente que necesita para poder llevar estos talleres a niños y niñas de todo el país, dándole una prioridad muy especial a las comunidades más vulnerables que no siempre tienen acceso a estas herramientas.
Todo esto sigue al pie de la letra su mayor deseo: regalarles a los chicos una nueva forma de hablar y dejar bien en claro que cada joven, sin importar de dónde venga, tiene una historia súper valiosa que merece ser contada y escuchada.
La palabra del día
Perspectiva
Definición: Punto de vista desde el que se considera o analiza un asunto.
El concepto de perspectiva es la esencia de Mini Clic. La cámara se convierte en un puente que permite a niños y adolescentes mirar su entorno con otros ojos y construir su propio relato. Al darles esta herramienta, se empodera a las comunidades para que cuenten al mundo sus valiosas historias.


