El verdadero desarrollo de un país comienza en el núcleo de sus comunidades. Desde el 2011, Limpio es testigo de una transformación impulsada por una red comunitaria. La educación, la salud y el fortalecimiento de las organizaciones locales se han convertido en los grandes pilares para el desarrollo, poniendo siempre en el centro a la infancia y a la adolescencia. Un aspecto innovador de este proyecto es su sistema de patrocinio, que cruza fronteras. Donantes de Canadá y Taiwán establecen una profunda conexión humana con los menores apoyados. Estos fondos abordan necesidades críticas, traduciéndose en beneficios directos como educación de calidad, atención médica, nutrición adecuada y la valiosa compañía constante de un promotor social infantil, quien guía de cerca cada etapa del crecimiento.
El trabajo de este programa Limpio Sur
Implementado por Fundación Alda y Children Believe, el programa es un extraordinario espacio de acompañamiento. Trabaja junto a las familias para impulsar con fuerza el aprendizaje, la protección, la participación y el bienestar general. Todo esto se articula junto con las escuelas, las comisiones vecinales y las autoridades locales. El año 2025 demostró con éxito la enorme escala de esta visión comunitaria: se contribuyó directamente al desarrollo integral de más de 5.200 niñas, niños y adolescentes, brindando además contención a 1.800 familias enteras. A su vez, la labor consolidó la fundamental Red de Escuelas Limpio Sur, integrando a 11 instituciones donde 76 docentes y 11 directivos recibieron el apoyo continuo para optimizar y transformar el ambiente de enseñanza en las aulas.
Sus resultados en la ciudad de Limpio
Las estadísticas obtenidas narran historias de progreso. En desarrollo infantil, 200 menores formaron parte semanalmente de los espacios de aprendizaje, 108 pequeños fueron atendidos en ludotecas y 187 cuidadores se instruyeron sobre crianza positiva. En materia educativa, 2.700 estudiantes se evaluaron en lectoescritura, y 11 escuelas obtuvieron nuevos materiales. La participación cívica fue vital: 2.200 alumnos votaron en elecciones escolares, 155 líderes integraron consejos, y 31 representantes guiaron la Mesa Infantojuvenil. Además, 2.900 alumnos se movilizaron en “Así la escuela no duele”.
En términos de salud, 648 chicos recibieron crucial apoyo nutricional, y 5 unidades médicas lideraron el bienestar con útiles charlas preventivas. Económicamente, 312 vecinos entraron a dinámicos grupos de ahorro, y 34 personas descubrieron nuevos oficios rentables, logrando valiosos ingresos. Finalmente, 35 estudiantes ingresaron a la inspiradora Escuela de Música, se entregaron 4.125 mochilas y 1.076 recursos para sustentar a todas las familias.

El trabajo de la Fundación Alda
Detrás de esta estructura solidaria está la Fundación Alda, activa desde el 2003 con el compromiso de mejorar la educación y calidad de vida de las nuevas generaciones del Paraguay. La institución nació gracias a Rita Rosés y Jordi Robinat, dos españoles que buscaron agradecer al país que los recibió de brazos abiertos con un proyecto inmensamente duradero. Su bello nombre surge de la unión de las iniciales de sus propios hijos, ALberto y DAvid. Durante años, miles de miembros de estas vulnerables comunidades paraguayas han logrado cosechar en vida los frutos de tan loable misión. Alda simplemente no se detiene; su comprometido equipo busca generar cambios reales. Al brindar recursos y calidez humana, encienden el motor de desarrollo que permite a las comunidades soñar de verdad.
La palabra del día
Alianza
Definición: Unión o pacto entre personas e instituciones para lograr un fin común.
El concepto de alianza ilustra el éxito del Programa Limpio Sur. La firme unión entre Fundación Alda, donantes, escuelas y familias va más allá de la asistencia. Este esfuerzo conjunto multiplica oportunidades educativas y de bienestar integral, demostrando que el progreso genuino de la comunidad nace siempre del trabajo en equipo por la niñez.


