Años atrás, participar en un proyecto espacial desde Paraguay parecía una idea lejana. Hoy, esa distancia se ha acortado definitivamente gracias al esfuerzo de investigadores como el ingeniero Federico Gaona. Él no solo habita ese escenario, sino que es la mente maestra responsable de programar el fundamental “cerebro” del GuaraniSat-2, el satélite paraguayo que se prepara para su lanzamiento histórico.
Su trayectoria comenzó con los pies firmes en la tierra, recorriendo los pasillos de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FPUNA). Allí se formó en ingeniería sin imaginar que algún día escribiría códigos destinados a funcionar fuera del planeta.
Programando decisiones críticas en el vacío
Como principal responsable de la computadora a bordo del GuaraniSat-2, el ingeniero Gaona tiene a su cargo la gestión del sistema que toma las decisiones más críticas del equipo. En el espacio no existe la posibilidad de un reinicio manual, ni de un ajuste físico; por ello, cada línea de programación debe rozar la perfección. “Es la que toma todas las decisiones durante su vida útil”, explica sobre esta computadora.
El sistema verifica la batería, las variaciones de temperatura y las telecomunicaciones. Con esta información vital, decide de forma autónoma si ejecutar ciertas misiones, priorizar funciones básicas o resguardar datos. Es una labor de anticipación pura: escribir códigos pensando en múltiples escenarios de falla y desarrollar mecanismos de respaldo antes de que ocurran.
Pese al rigor técnico de su labor, el ingeniero Federico posee una notable habilidad para traducir lo complejo al lenguaje humano. Afirma que, si tuviera que explicarle su labor a un niño, diría que el GuaraniSat-2 es “como un teléfono muy especial que va a volar por el cielo”, capaz de enviar mensajes desde la inmensidad exterior.
Nanotecnología nacional y supervivencia
El GuaraniSat-2 es un satélite tipo CubeSat 3U que apenas alcanza los 4 kilos. Su reducida escala física no limita su enorme alcance operativo. Gracias a la innovación y a la nanotecnología, este ingenio optimiza cada gramo para ofrecer una gran capacidad de procesamiento de datos en órbita.
Lograr que cada componente encaje perfectamente y funcione en armonía con los demás subsistemas es su mayor desafío. Para asegurar la supervivencia del equipo, el satélite cuenta con redundancias automáticas, como un sistema preventivo que lo reinicia cada 24 horas.
Antes del lanzamiento, enfrentará duras pruebas en el Instituto Tecnológico de Kyushu, Japón. Allí será sometido a vibraciones del despegue, vacío y temperaturas que simulan la órbita.
Hacia la verdadera soberanía tecnológica
El GuaraniSat-2 marca un antes y un después: es un satélite diseñado e integrado completamente en Paraguay. Este complejo proceso implicó gestionar permisos internacionales y realizar ensamblajes en condiciones difíciles. Hoy, estudiantes de la FPUNA participan en el diseño, programación y ensamblaje. “Muchos verán cómo sus códigos llegan al espacio”, destaca Gaona.
El trabajo aeroespacial demuestra que el talento nacional es capaz de resolver problemas complejos. Sin embargo, advierte que este ingenio no debe ser excusa para la falta de inversión, sino la prueba de que, con el apoyo correcto, la ciencia en Paraguay no tendría techo.
El GuaraniSat-2 orbitará la Tierra a finales de 2026. Cuando ocurra, el profesor ingeniero Federico Gaona, director de Ingeniería Electrónica de la FPUNA, habrá demostrado que es posible pasar de mirar el espacio a ser parte integral de este.
La palabra del día
Trascendencia
Definición: Cualidad de ir más allá de los límites ordinarios.
El concepto de trascendencia ilustra la misión del ingeniero Gaona y el GuaraniSat-2. Al cruzar la frontera espacial con tecnología paraguaya, no solo superaron la gravedad, sino que trascendieron las limitaciones de recursos, inspirando a los jóvenes y abriendo el camino hacia la total soberanía científica.


