Hace cinco años, una iniciativa esperanzadora nació en el populoso Bañado Sur, a pasos del vertedero municipal de Cateura. Roger Romero, dibujante técnico, licenciado en Trabajo Social y estudioso de la filosofía, decidió convertir un revés laboral en una oportunidad comunitaria. Tras perder su empleo en 2018, retomó su pasión por el arte, esa misma que había cultivado en su juventud tras recibir una beca del maestro Porfirio Bustos. La chispa resurgió al pintar un tucán sobre un marco de ventana reciclado. El éxito de sus ventas lo inspiró a crear, junto a su esposa Laura, la Academia RomeArt. Su premisa inicial fue noble: devolver la oportunidad que él recibió y regalar becas de arte a todos los niños.
<b>Transformando la realidad con pinceles</b>
Hoy, la academia recibe a unos 30 alumnos, de entre 6 y 15 años, hijos de obreros y recicladores. Las clases gratuitas se desarrollan los sábados de 9:00 a 11:00, incluyendo una merienda gracias al aporte de cinco padrinos. El plantel, integrado por Roger, Laura y su hija Carol, con el apoyo de sus hijos Samuel y Juanjo, enseña sobre materiales reciclados como tejas, maderas y pallets.
La metodología es transformadora: los niños escriben sobre su realidad, la dibujan y luego reescriben su historia con un enfoque esperanzador. A la par, se les instruye en personalidad, economía y espiritualidad. El impacto es real, como lo demuestra Fiorella, una alumna que logró comprar su uniforme escolar tras vender una teja pintada a una compradora internacional.
<b>Una lucha indirecta pero poderosa</b>
La realidad del barrio es innegablemente dura, marcada por la carencia, las inundaciones y el asedio de las drogas. Sin embargo, Romero explica que su batalla no es frontal, sino preventiva y profunda. “Acá tenemos mucho en contra, pero de esto nosotros sacamos fuerza para salir adelante. Porque si no hacemos esto, sucumbimos también”, reflexiona con sinceridad.
La educación no formal que brindan exige disciplina. Cada clase inicia con una oración, se toma asistencia y el año culmina con la entrega de certificados oficiales. Este esfuerzo se corona con eventos como la gran cena solidaria del año antepasado, donde cien asistentes, incluyendo padrinos y referentes de la sociedad, adquirieron las obras de los pequeños artistas, llenándolos de orgullo y brindándoles un sustento económico tangible tras culminar el año.
<b>Proyectos que expanden horizontes</b>
La familia Romero sigue apostando por el desarrollo de su comunidad y se enfoca en cinco grandes proyectos: la Academia RomeArt: el pilar central de enseñanza artística; la biblioteca “Bañado Sur Lee”, que prevé su inauguración en septiembre (pero urgen materiales de construcción como ladrillos, cemento, chapas y aberturas); el poemario crítico “Antología Poética de la Periferia”, que Roger presentará al inaugurar la biblioteca; una novela prevista para noviembre denominada “Charcos de poder, dignidad y esperanza”, que imagina un diálogo entre Sócrates y un poblador del Bañado; y un canal de YouTube que busca sea una plataforma para visibilizar la realidad del bañado.
<b>El sueño de un futuro mejor</b>
Pese a las adversidades climáticas que a veces suspenden las clases por la falta de un techo amplio, la dedicación de esta familia es firme y admirable. A través de lienzos, libros y mucha perseverancia buscan sembrar una semilla de dignidad que permitirá a los niños del Bañado Sur forjarse una calidad de vida mucho mejor y ser personas de bien.
La palabra del día
Esperanza
Definición: Confianza de lograr una cosa o de que se realice algo que se desea.
La esperanza es el motor de la Academia RomeArt. Con arte y materiales reciclados, los niños del Bañado Sur no solo aprenden a crear, sino a confiar en su propio potencial. Es la certeza de que, sin importar la dureza del entorno, tienen en sus manos la capacidad de pintar un futuro distinto, alejarse de los vicios y construir una vida mucho más digna.


