Para Luciano Santiviago, el viaje hacia las estrellas comenzó en un laboratorio universitario y lo llevó hasta los cuarteles generales de la NASA en Washington DC. Tras ganar el Space Apps Challenge en el 2022 con su proyecto interactivo Mimbí, la esperada visita al prestigioso Goddard Space Center en junio del 2024 se convirtió en una experiencia transformadora. Allí, no solo tuvo el privilegio de ver en vivo la construcción del futuro telescopio espacial Nancy Grace Roman, sino que encontró algo invaluable: jóvenes de todo el mundo forjando el futuro. “Fue como encontrar montones de ‘yo’ pero de otras partes del mundo”, relata. Esa comunidad le permitió entablar amistades y reforzó su convicción de que el talento no tiene fronteras.
La evolución de Mimbí y la revolución de la inteligencia artificial
Cuando Mimbí nació con el objetivo de narrar la historia del primer satélite paraguayo, el GuaraníSat-1, la inteligencia artificial daba sus primeros y primitivos pasos. Apenas cuatro años después, Luciano reflexiona sobre este avance tecnológico arrollador. Para él, el cruce entre tecnología, arte y educación rebosa de potencial. “La IA permite plasmar mejor mis conceptos visuales a partir de un boceto hecho a mano y transformarlo en un juego o impresión 3D”, explica, destacando cómo estas herramientas democratizan la creación técnica y artística. Con el inminente lanzamiento del GuaraníSat-2, su creatividad no descansa y ya vislumbra un nuevo horizonte: crear un Mimbí 2, una herramienta renovada para acercar este nuevo hito espacial a todos los compatriotas.
Educar desde la curiosidad y la libertad
Luciano nunca olvida la “palabrita de aliento” que el ingeniero Federico Gaona le brindó para concursar en la NASA. Hoy, él multiplica ese impacto desde las aulas del Colegio Japonés Paraguayo, donde se desempeña como instructor de Fabricación Digital. Su laboratorio es un auténtico parque de diversiones tecnológico equipado con impresoras 3D y cortadoras láser, donde jóvenes desarrollan proyectos de altísima complejidad. Sin embargo, su misión va más allá de formar futuros ingenieros. “No busco inculcarles solo ciencia, sino el gusto por la curiosidad, la investigación, esa pasión de descubrir algo por uno mismo”, afirma. Busca que el laboratorio sea un entrenamiento en paciencia, dotando a los alumnos de herramientas vitales para alcanzar la excelencia en cualquier profesión que elijan.
Innovación local: desde el espacio hasta el Chaco
A pesar de su proyección internacional, su compromiso con el Paraguay sigue firme. Su vínculo con la Agencia Espacial del Paraguay (AEP) y el Grupo de Investigación en Electrónica y Mecatrónica (GIEM) continúa. Junto al profesor Gaona, ultiman los detalles de un dispositivo de monitoreo de vinchucas para combatir el mal de Chagas. Esta nueva versión incorpora conexión a internet, cámaras y carcasas impresas en 3D para resistir el implacable clima chaqueño.
A la par, Luciano canaliza su espíritu emprendedor en Kuara Magic Paraguay, una empresa de experiencias audiovisuales que dirige con su hermano. En solo dos años, han realizado más de 15 shows de mapping inmersivos y luces en diversas ciudades, reuniendo a 10.000 espectadores y fomentando un “turismo de mapping” que realza la historia y cultura local con calidad de primer mundo.
El valor de soñar sin límites
Al observar el panorama educativo en Paraguay, Luciano experimenta emociones encontradas. Celebra el talento desbordante de sus alumnos –quienes a veces lo desafían con preguntas matemáticas que lo obligan a seguir estudiando–, pero no ignora el preocupante ensanchamiento de la brecha educativa a nivel nacional.
Aun así, elige el trabajo sobre el pesimismo. Su próximo desafío es consolidar Kuara Magic para maravillar a los paraguayos. Frente a la incertidumbre, se aferra a la brújula que lo llevó a la NASA y que decora una taza regalada por sus alumnos: “Prefiero arrepentirme de haber soñado demasiado que no haber soñado lo suficiente”. Una filosofía que demuestra que, ya sea monitoreando el espacio o proyectando luces en su país, el único límite es la imaginación.


