La Tribuna que cambia el juego

Juande transforma los obstáculos en medallas de vida a pura lucha

A sus 16 años, Juan de Dios encontró en la lucha grecorromana el impulso vital para reescribir su historia. Creciendo bajo el cuidado de Aldeas Infantiles SOS, este joven paraguayo transformó la adversidad en medallas, demostrando que con apoyo y oportunidades no existen barreras inquebrantables.

| Por La Tribuna
"Juande" viste con orgullo su uniforme de lucha, el símbolo de su nueva vida llena de propósitos, disciplina y superación.

Para Juan de Dios, a quien todos en su entorno conocen cariñosamente como “Juande”, el guion de su vida comenzó con páginas que requerían de una inmensa valentía para ser leídas y reescritas. Con apenas 16 años de edad, este joven paraguayo ha logrado algo que muchos adultos tardan toda una vida en comprender: la certeza absoluta de que las adversidades no son muros de piedra infranqueables, sino simples vallas en la pista, esperando ser saltadas. Su historia, forjada en el calor de la disciplina, el coraje y el abrazo protector de Aldeas Infantiles SOS, es un testimonio vivo del poder transformador que tienen las oportunidades y el amor incondicional.

Cuando Juande llegó a las instalaciones de Aldeas Infantiles, traía consigo el equipaje silencioso de quien ha tenido que enfrentar los vientos de frente desde muy temprano. Quienes lo conocen y lo han visto crecer desde pequeño lo recuerdan como un niño de carácter marcadamente tímido e introvertido. Sin embargo, detrás de esa fachada serena, albergaba una chispa en los ojos que delataba una energía incombustible y una alegría latente que se hacía notar con facilidad. Solo necesitaba el entorno adecuado para brillar. Rodeado de un nivel de protección, afecto y estabilidad constantes, Juan tuvo que aprender a navegar y adaptarse a los inevitables cambios de su vida. Fue en ese preciso instante de aclimatación donde el deporte dejó de ser un simple pasatiempo para convertirse en su lenguaje, su refugio y su mayor impulso vital.

Sin descuidar jamás sus responsabilidades académicas, Juande canalizó toda esa enorme energía contenida explorando primero disciplinas de contacto exigentes como el boxeo, el muay thai y el jiu jitsu. Mostraba un interés muy especial por los deportes de fuerza, una pasión que ya empezaba a tomar forma en su infancia. Sin embargo, el destino le tenía reservado un encuentro mágico. Al presenciar en vivo una competencia internacional de lucha olímpica, algo hizo clic en su interior. Apenas dos meses después de comenzar su riguroso entrenamiento en lucha grecorromana en el Comité Olímpico Paraguayo, ya estaba compitiendo de manera oficial.

El tapiz de lucha se convirtió en su nuevo terreno de conquista, y su evolución fue francamente meteórica. Su dedicación dio frutos con una rapidez asombrosa: en los I Juegos Nacionales del 2025 se alzó con orgullo con la medalla de bronce en la exigente disciplina de lucha grecorromana, categoría de 65 kilogramos. Ese podio fue la confirmación de que estaba en el camino correcto y la llave que le abriría las puertas hacia su mayor desafío. Hace apenas unos días, Juan de Dios regresó de representar a Paraguay en los IV Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026. En su debut internacional absoluto, compitiendo contra los mejores talentos del continente, logró un admirable quinto puesto.

Juande entrena a tiempo completo, entregando cuerpo y alma en cada sesión, y asiste puntualmente a clases por las noches. Mantenerse enfocado lo ayudó a elevar de forma notable sus calificaciones y a mantener un excelente rendimiento académico. Su compromiso se refleja no solo en su formación deportiva y en sus libros, sino también en su admirable actitud, ya que es un joven respetuoso, perseverante y un excelente compañero; las verdaderas cualidades que definen a un campeón con mayúsculas dentro y fuera del tapiz.

Detrás de este joven hay toda una red de contención, una verdadera familia elegida que sostiene e impulsa sus sueños. Cuenta con el acompañamiento cálido y constante de su “tía Crisnilda”, una figura fundamental en su día a día, y de todo el comprometido equipo técnico de Aldeas Infantiles SOS. A este núcleo afectivo se suma el respaldo de su entrenador, Julio Mendieta, y de todo el programa de formación de atletas del Comité Olímpico Paraguayo. Todo esto demuestra que cuando las instituciones y la sociedad brindan oportunidades genuinas, los jóvenes no solo sobreviven, sino que su talento florece de manera innegable.

Hoy, con la mirada ya fija en las siguientes competencias, “Juande” sueña despierto con recorrer el mundo a través del deporte y convertirse, algún día, en el gran entrenador del Team Paraguay de Lucha Olímpica.

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