La Tribuna que cambia el juego

Investigación paraguaya e IA, una alianza para erradicar el VIH

En un país donde el silencio y el estigma suelen rodear al diagnóstico del VIH, la figura de la doctora Gloria Aguilar Barreto se alza como un puente entre la ciencia rigurosa y la empatía humana. Desde su labor como investigadora y docente, lidera una cruzada tecnológica y social que busca, literalmente, romper las cadenas de la transmisión en Paraguay, transformando el miedo en conocimiento a través de la inteligencia artificial.

| Por La Tribuna
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La Dra. Gloria, rodeada de su mentor, William McFarland, de la Universidad de California, y de Diana Dressler, de quien ahora ella es mentora.

El camino de Gloria comenzó lejos de los grandes centros científicos del mundo, en las tierras coloradas de Coronel Oviedo. Formada como pediatra en la Universidad Católica de Villarrica, fue durante su internado en el Instituto de Medicina Tropical, en ese entonces conocido como Lacimet, donde descubrió su verdadera vocación: las enfermedades infecciosas. Aquel deslumbramiento no fue solitario; estuvo guiado por figuras que hoy describe con una mezcla de nostalgia y profunda gratitud. Los doctores Antonio Arbo y la doctora Wilma Basualdo no solo fueron sus maestros, sino los espejos donde aprendió que la medicina, sin investigación, se queda a mitad de camino.

Hoy, con sus mentores ya fallecidos, Gloria ha tomado la posta con una responsabilidad sagrada. “Hacen falta más personas como ellos”, reflexiona convencida de que el ego no tiene lugar en el laboratorio. Para ella, la ciencia es una herramienta de servicio patriótico. Esta filosofía la ha llevado a liderar, desde hace más de una década, un equipo de 25 investigadores que comparten una misión urgente: disminuir los casos de VIH y elevar la expectativa de vida de los paraguayos.

Su formación es un mapa de excelencia que recorre Brasil, Chile, México y prestigiosas instituciones como Harvard y la Universidad de California en San Francisco. Fue en esta última donde conoció al doctor William McFarland, una personalidad en la lucha contra el VIH que sigue siendo su colaborador activo. Sin embargo, a pesar de los laureles internacionales, el corazón de la doctora sigue anclado en su tierra. Cada jueves, Gloria viaja a la Universidad Nacional de Caaguazú para dictar cátedra. Es su forma de mantener vivo el vínculo con sus raíces ovetenses; un viaje que antes le permitía abrazar a sus padres y que hoy honra su memoria inspirando a las nuevas generaciones de médicos del interior.

Su vida es un equilibrio de fuerzas. Casada hace 28 años y madre de tres hijos varones —uno de los cuales ya sigue sus pasos en la medicina y la investigación—, reconoce que el apoyo de su familia ha sido el motor que le permitió transitar el exigente camino de la residencia y la docencia.

Actualmente, el gran desafío de su equipo se resume en una frase: “Indetectable es igual a Intransmisible”. La meta es la adherencia. En Paraguay, la realidad es cruda: solo el 35% de las personas que viven con VIH conocen su diagnóstico y la mortalidad sigue siendo alta. Para cerrar esta brecha, Gloria lidera el proyecto “Rompiendo cadenas”, una estrategia impulsada por el Conacyt que busca aumentar el testeo, especialmente en jóvenes de 15 a 34 años, la población más vulnerable.

Pero la gran apuesta de Gloria hacia el futuro tiene nombre guaraní: Angiru (amigo, en guaraní). En colaboración con la Universidad Comunera, su equipo desarrolla un chatbot de inteligencia artificial diseñado para ser ese aliado que muchos no encuentran por temor a la discriminación. Angiru no es solo código; es un confidente programado con el lenguaje adecuado, libre de juicios, capaz de responder dudas sensibles, enviar recordatorios para la toma de antirretrovirales o automatizar las fechas de retiro de medicamentos.

Ya sea a través de reels de TikTok, videos educativos o mensajes personalizados, buscan que la tecnología humanice la atención. El sueño de Gloria Aguilar Barreto es ambicioso pero nítido: un Paraguay donde la ciencia no se encierre en oficinas, sino que salga a la calle a salvar vidas, donde la inteligencia artificial sea el “angiru” que ayude a terminar con una epidemia y donde más médicos se atrevan a ser mentores para que la investigación sea, por fin, el bien común de toda la sociedad.

Angiru, el chatbot paraguayo con inteligencia artificial está siendo desarrollado para brindar información, apoyo y seguimiento sin discriminación a personas con VIH. (IMAGEN REFERENCIAL)
Angiru, el chatbot paraguayo con inteligencia artificial está siendo desarrollado para brindar información, apoyo y seguimiento sin discriminación a personas con VIH. (IMAGEN REFERENCIAL)

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