La Tribuna que cambia el juego

El ascenso meteórico de la cafetería que nació sobre ruedas

Lo que se inició en el 2025 como una cafetería móvil sobre ruedas es hoy un próspero negocio en expansión. Con una propuesta que conquista a los jóve…

| Por La Tribuna
Franco Cubilla Pérez junto a la combi donde todo comenzó en el 2025: un sueño sobre ruedas que hoy se consolida con su primer local físico.

Lo que se inició en el 2025 como una cafetería móvil sobre ruedas es hoy un próspero negocio en expansión. Con una propuesta que conquista a los jóvenes a través de mezclas innovadoras y una sólida base administrativa, Franco Cubilla Pérez lidera una transición meteórica desde la informalidad del evento itinerante hacia la consolidación de un local propio, marcando el ritmo de la nueva cultura del café en Paraguay.

En el vertiginoso mundo de los negocios, donde la experiencia suele medirse en décadas, surge la figura de Franco Cubilla Pérez como un recordatorio de que la visión no tiene fecha de nacimiento. A sus 18 años, este joven egresado del Técnico Nacional en Mecánica Industrial ha logrado transformar una pasión incipiente en una realidad comercial que no para de escalar. Lo que comenzó como un sueño entre motores y tazas de café, hoy se posiciona como una de las propuestas más frescas y prometedoras del mercado gastronómico paraguayo, marcando un camino de crecimiento que muchos calificarían de meteórico.

La semilla de este proyecto no germinó por accidente. A los 16 años, mientras la mayoría de los jóvenes se enfocaban en las aulas, Franco ya exploraba el ecosistema emprendedor desde su propia agencia de marketing. Fue allí, sumergido en la estrategia digital de marcas del sector, donde descubrió un universo que lo cautivó. Manejar las redes sociales de una marca de café no fue solo un trabajo, fue su puerta de entrada a una investigación profunda y apasionada. Esa curiosidad natural lo llevó a dedicar el 100% de su energía a comprender el grano, los procesos y, sobre todo, el potencial de un mercado que en Paraguay aún tiene mucho territorio por conquistar.

Con el espíritu de quien sabe que para llegar lejos hay que empezar con movimiento, Franco lanzó su primera gran apuesta en el 2025: una cafetería móvil. Utilizando los ahorros de su propio trabajo y contando con el apoyo incondicional de su madre —con quien ya compartía el mundo audiovisual—, adquirió una emblemática combi. Aplicando sus conocimientos técnicos, adecuó el vehículo para convertirlo en una estación de café de especialidad sobre ruedas. La Costanera y diversos eventos fueron los escenarios donde Franco probó su modelo de negocio, llevando el aroma del tueste paraguayo a cada rincón y validando una propuesta que conectaba de inmediato con el público.

La evolución fue natural, pero rápida. De la combi, el proyecto saltó a un contenedor estéticamente diseñado para mantener la esencia nómada, pero ofreciendo una mayor comodidad. Este paso estratégico le permitió establecerse en un punto fijo dentro de un centro comercial, consolidando su marca y entendiendo mejor el comportamiento de su clientela. Sin embargo, para Franco el estancamiento no es una opción. Hoy, ese camino recorrido culmina en la inauguración de su primer local físico, un espacio pensado para potenciar el servicio, ampliar la visibilidad de la marca y, fundamentalmente, enfocarse en la fidelización de quienes ya lo eligen día a día.

Lo que hace diferente a su propuesta es la capacidad de leer las tendencias y traducirlas al paladar local. Franco ha identificado que el café de especialidad tiene un potencial enorme en Paraguay, especialmente entre los más jóvenes. Mientras el público adulto se mantiene fiel a los clásicos como el americano o el espresso, las nuevas generaciones buscan experiencias. Es ahí donde su menú brilla con opciones como el ice coffee, frappes con mezclas innovadoras de pistacho, o combinaciones audaces como el café con limón o con jugo de naranja. Es una propuesta vibrante que utiliza granos de especialidad con tueste nacional, apoyando la cadena de valor local.

A pesar de su éxito temprano, Franco mantiene los pies sobre la tierra y la mente en los libros. Consciente de que la pasión necesita estructura para ser sostenible, actualmente dedica gran parte de su tiempo a capacitarse en administración, finanzas y organización empresarial. Su objetivo para este 2026 es claro: optimizar cada proceso para que el negocio funcione con la fluidez de una máquina bien aceitada, garantizando la rentabilidad y el crecimiento sostenido. Su enfoque no es solo vender café, sino construir una empresa sólida.

La historia de Franco Cubilla Pérez es, en esencia, un testimonio de audacia y estrategia. Para él, la clave del éxito temprano no reside solo en el esfuerzo individual, sino en el entorno. Su consejo para otros jóvenes que desean emprender es contundente: la importancia de rodearse de personas que compartan una ambición alta, que piensen en grande y que posean el conocimiento necesario para elevar el nivel del proyecto. Estar cerca de quienes saben es, para él, la mejor escuela. Con apenas 18 años, Franco no solo está sirviendo una de las mejores tazas de café de la ciudad, sino que está escribiendo el primer capítulo de una carrera empresarial que promete dejar una marca profunda en la industria nacional.

También te puede interesar

Últimas noticias