Trabajadora social, madre y visionaria: Lorena Brítez Mongelós ha pasado de interpretar en el silencio de su hogar a redactar leyes nacionales y crear el primer libro multisensorial del Paraguay. Tras superar un accidente que desafió su destino, hoy lidera una revolución de accesibilidad que busca que la cultura, el turismo y la política sean, por primera vez, un territorio de todos.
En los almuerzos de la infancia de Myriam Lorena Brítez Mongelós, la comida solía enfriarse en su plato. Mientras el resto de la familia almorzaba, ella movía sus manos con la velocidad de la urgencia y la devoción: estaba ocupada interpretando el noticiero para sus abuelos sordos. Aquella niña no veía una obligación en el silencio de su hogar, sino un puente. Su abuelo, fundador del Centro de Sordos del Paraguay, y su abuela fueron los arquitectos de su sensibilidad. En ese mundo de gestos, miradas y manos que hablan, Lorena aprendió la lección más valiosa de su vida: el entorno lo es todo para la autonomía de una persona.
Esa raíz profunda es la que sostiene hoy a la mujer que trabaja para transformar al Paraguay. Lorena no es solo una licenciada en Trabajo Social e intérprete de lengua de señas, es una fuerza de la naturaleza que decidió que nadie más debía quedar fuera de la historia por falta de herramientas. Su camino no fue una línea recta hacia el éxito, sino una carrera de obstáculos marcada por el sacrificio. Como madre soltera, trabajó en múltiples empleos para darle una vida digna a su hija, y tras un grave accidente de tránsito que amenazó con arrebatarle la movilidad y su voz en señas, se aferró a una fe inquebrantable. “Mi fuerza viene del cielo”, afirma al recordar a sus abuelos y a su tía, quien la impulsó a profesionalizarse.
Hoy, esos recuerdos de infancia se han materializado en hitos que marcan un antes y un después en la inclusión nacional. Lorena es la mente detrás del primer libro multisensorial del país: “Tekové - Sentí nuestros mitos”. Tras cinco años de lucha contra diagnósticos médicos y barreras sociales, logró crear un material que integra Braille, lengua de señas, audiodescripción y realidad aumentada. “No quiero que ningún niño se quede sin conocer nuestra mitología”, dice con la misma determinación con la que interpretaba aquel noticiero familiar. Su meta actual es encontrar aliados —padrinos o editoriales con visión social— para que este libro llegue de forma gratuita a todas las escuelas públicas del país.
Su visión de un “Paraguay para todos” no se detiene en los libros. Lorena fue la proyectista de la Ley N° 7134/2023 de Turismo Accesible, reglamentada en el 2025, y ha liderado la creación del primer tour inclusivo que abarca el Panteón de los Héroes y la Casa de la Independencia. Gracias a su gestión, estos sitios históricos cuentan ahora con rampas, imágenes en 3D para personas con discapacidad visual y guías con tablets que ofrecen recorridos en lengua de señas.
En el ámbito de la moda, fundó ETNA, una consultoría que ha revolucionado el diseño paraguayo. Sus prendas no solo visten, sino que comunican a través de relieves táctiles y códigos QR que explican el cuidado de la ropa con audio y señas, una propuesta que ya ha brillado en las pasarelas del Asunción Fashion Week. Además, su compromiso con la participación ciudadana la ha llevado a desarrollar el Primer Libro de Política Inclusiva, diseñado para garantizar que el derecho al voto sea realmente accesible para todos.
Este incansable trabajo le ha valido el reconocimiento de la Cámara de Senadores, el título de Hija Dilecta de Asunción y premios internacionales de liderazgo. El próximo 2 de mayo, recibirá el Doctorado Honoris Causa, la máxima distinción por su labor en políticas públicas y educación. Sin embargo, para ella el mayor reconocimiento sigue siendo el rostro de un niño que, gracias a sus proyectos, puede sentir el arte o leer un cuento por primera vez.
Lorena Brítez Mongelós es la prueba viviente de que la resiliencia no es solo resistir, sino construir sobre las ruinas. Es un llamado a quienes se sienten solos en sus emprendimientos: “Lucha por tus sueños; habrá momentos en los que estarás solo, pero en esos instantes, abraza con pasión lo que haces”. Ella lo hizo, y hoy, gracias a su “rebeldía” llena de amor, Paraguay es un lugar un poco más humano y mucho más inclusivo.

