La atmósfera ha iniciado un proceso de transición hacia el otoño, lo que genera cambios bruscos de temperatura y fenómenos climáticos impredecibles en cortos periodos de tiempo. El especialista y director de la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) de la Dinac, Eduardo Mingo analizó esta dinámica en comunicación con Tribu Nativa por La Tribu 650 AM, donde señaló que la inestabilidad actual es típica de la temporada. Durante esta etapa, el ajuste de las masas de aire produce intervalos de sol intenso seguidos de tormentas puntuales, una condición que se mantendrá al menos hasta el jueves y que exige un seguimiento tecnológico constante para reducir la ansiedad en la población ante pronósticos cambiantes.
<b>Complejidad geográfica y el fin del calendario Bertoni</b>
Paraguay se encuentra en una latitud crítica que funciona como un umbral meteorológico entre las masas de aire polar y las corrientes tropicales. Mingo detalló que el territorio recibe humedad del Pantanal y la Amazonía, mientras que los disparadores de tormentas cruzan la Cordillera de los Andes. Esta confluencia de factores hace que el pronóstico local sea uno de los más complejos de la región. En la jornada de ayer, se registraron parciales de hasta 50 mm de lluvia caída en apenas dos horas en la zona de la capital, evidenciando la violencia de estos eventos climáticos de transición.
Respecto al histórico Calendario Bertoni, el experto fue tajante al señalar que su validez estadística ha disminuido drásticamente debido a la variabilidad climática actual. El tratamiento del suelo y la pérdida de cobertura del Bosque Atlántico del Alto Paraná han alterado los microclimas que permitían la precisión de aquellas mediciones antiguas. Hoy, aunque el calendario mantiene una referencia mínima, la desaparición de las barreras naturales de humedad genera confusiones, obligando a los meteorólogos a depender exclusivamente de radares y satélites modernos para prever el comportamiento de la atmósfera.
<b>Meteorología espacial y la vigilancia del sol</b>
Un campo emergente que captó la atención durante la entrevista es la denominada meteorología espacial. A diferencia de la búsqueda de fenómenos extraterrestres, esta disciplina se centra estrictamente en observar la actividad del Sol y su impacto directo en las actividades humanas. Las tormentas y destellos solares emiten energía que puede afectar seriamente las comunicaciones de radio, la precisión de los sistemas de GPS y la navegación satelital.
El especialista advirtió que las tormentas solares tienen la capacidad de inducir electricidad en los tendidos eléctricos terrestres, un fenómeno ya registrado con consecuencias importantes en otros países. En naciones vecinas como Brasil y Argentina, ya se utilizan medidores del campo magnético para monitorear estas variaciones. Mingo destacó que la ciencia moderna debe mirar al sol con nuevos ojos, comprendiendo que la “tierra” ya no es necesariamente un punto neutro de descarga, sino un receptor de energía solar inducida que condiciona la infraestructura tecnológica del siglo XXI.


