El Cairo (EFE). El director ejecutivo y cofundador de OpenAI, Sam Altman, admitió en Abu Dabi que la inteligencia artificial (IA) requerirá mucha más energía a nivel global, pero confió en que esta tecnología termine ayudando a generar una “ganancia neta” en el suministro mundial.
Durante su intervención en la feria energética Adipec, uno de los eventos de la industria energética más importantes del mundo, el máximo responsable de los creadores de ChatGPT abordó la inquietud que genera el elevado consumo de los centros de datos y apeló a la cooperación con el sector energético.
“Nos gustaría devolver con creces el favor de la demanda energética que tendremos logrando una ganancia neta para la disponibilidad de energía en el mundo”, afirmó Altman frente a líderes del sector de los hidrocarburos y las renovables.
Gasto energético sigue en aumento
El directivo defendió que los modelos actuales ya tienen la capacidad de resolver problemas científicos de gran complejidad y que esa misma tecnología se aplicará a los retos que afronta el sector “para producir y suministrar energía”.
En este sentido, explicó que, aunque responder a cada consulta individual consume hoy una fracción mínima de electricidad en comparación con hace tres o cuatro años, el gasto energético total sigue aumentando por el uso masivo de las herramientas. “A medida que lo hacemos más eficiente, la gente simplemente quiere usarlo mucho más”, señaló.
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Para ilustrar este crecimiento, Altman apuntó que hace seis años el mayor usuario registrado dentro de la propia OpenAI consumía 100.000 tókenes (fracciones de palabras) al mes, un volumen que hoy representa la media per cápita mundial, mientras que el usuario líder actual alcanza los 500.000 millones mensuales.
Pese a esta presión sobre las redes eléctricas, el responsable tecnológico consideró que tanto la industria de la IA como la energética tienen “la obligación con la sociedad de suministrarla”, dados los beneficios que estas herramientas pueden aportar en áreas como la educación, la medicina o la investigación de nuevos fármacos. Asimismo, Altman elogió el despliegue tecnológico en Emiratos Árabes Unidos, país anfitrión de la cumbre, al destacar que alrededor del 80% de los jóvenes emiratíes son usuarios activos semanales de ChatGPT, lo que sitúa al país como uno de los más avanzados del mundo en penetración de esta herramienta.
Oracle venderá sus acciones
Por otro lado, el fabricante de chips Oracle lanzó un plan de venta de acciones y deuda por valor de 20.000 millones de dólares para financiar la infraestructura para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), en la estela de otras rivales con ingentes gastos de capital previstos a estos efectos.
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Oracle presentó a la Comisión de Mercado y Valores de EE.UU. (SEC) su plan para ofrecer acciones por valor de 10.000 millones y bonos de deuda sénior por otros 10.000 millones tras divulgar la semana pasada que pretende limitar sus ampliaciones de capital hasta el ejercicio 2030 precisamente a 20.000 millones.
“La recaudación neta de esta oferta se usará para propósitos corporativos generales, que pueden incluir gastos de capital, repago de deuda, futuras inversiones o adquisiciones, y pago de dividendos en efectivo o recompras de nuestras acciones comunes”, indica la empresa a la SEC.
En el documento, Oracle divulga sus expectativas de que su demanda exija un aumento continuado del gasto en sus negocios de la nube y el software, incluyendo los gastos de capital, para incrementar la capacidad de los centros de datos existentes o establecer otros nuevos en otros puntos geográficos.
Facturación de 2027
En su jornada de inversores el pasado miércoles, la tecnológica reafirmó su pronóstico para el ejercicio 2027, el actual, en el que espera una facturación de al menos 90.00 millones, y vaticinó que su crecimiento le llevará a facturar 225.000 millones o más en el ejercicio 2030.
También dijo esperar que sus gastos de capital alcancen un “pico” entre el ejercicio actual y el próximo antes de reducirlos y poder autofinanciar su crecimiento a partir del ejercicio 2029, “lo que respalda un flujo de caja positivo de al menos 30.000 millones” en ese periodo.
Las acciones de Oracle caían más del 6% a media sesión en Wall Street tras conocerse la noticia. En el último año, su valor de mercado se ha desplomado más del 50%.
El pasado junio, la firma divulgó que recortó unos 21.000 empleos en el último ejercicio, en medio del despliegue y adopción de la IA en sus procesos y modelo de negocio.


