Redacción EFE. El hallazgo de la “nariz electrónica” fue publicado en la revista Science Advances, fue liderado por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio (EE. UU.) y el Laboratorio Zhejiang (China).
El dispositivo opera mediante una interfaz hombre-máquina entrenada con inteligencia artificial y aprendizaje automático.
Los científicos alimentaron el sistema con compuestos químicos de alimentos y bebidas como café, vino, cerveza, naranja y pastel.
¿Cómo funciona la transmisión de olores a distancia?
Para la transmisión, se utilizaron accesorios portátiles como pulseras o collares ubicados a menos de 20 centímetros del rostro:
Mecanismo de liberación: Libera micropartículas aromáticas al aire para ser inhaladas de manera natural.
Estímulo cerebral: Las moléculas estimulan los receptores nasales, enviando señales nerviosas directamente a la corteza olfativa del cerebro.
Precisión probada: En los ensayos con voluntarios, el sistema alcanzó un 72,8% de precisión en la identificación de olores individuales y un 71,4% en combinaciones complejas.
Simulador multisensorial de sabores y aplicaciones médicas
En una segunda fase del experimento, los investigadores integraron la nariz electrónica con una taza digital multisensorial.
Este simulador combina la estimulación gustativa líquida con la olfativa de forma simultánea, logrando un 100% de precisión en la percepción real del sabor de los alimentos evaluados.
Campos de aplicación
Medicina y telemedicina: Evaluación y seguimiento a distancia de pacientes con pérdida de olfato (anosmia) por infecciones virales, traumatismos o enfermedades neurodegenerativas.
Nutrición espacial: Alternativa para mejorar la experiencia alimentaria de astronautas expuestos a dietas sintéticas.
Realidad virtual y comercio: Integración de estímulos olfativos en la industria del entretenimiento y el comercio electrónico.

