Nueva York (EFE). “Queremos que se perciba como algo mágico que simplemente sucede por ti, sin que tengas que pedirlo. Así que hoy presentamos Dots”, afirmó el director ejecutivo de la tecnológica, Sam Altman, durante la apertura de la conferencia anual DevDay.
El líder de la compañía enfatizó que esta herramienta da a los usuarios “superpoderes” de productividad y reduce la dependencia de las pantallas: “Siento que por fin he recuperado parte de mi atención; ya no me siento tan enganchado al teléfono”.
OpenAI anunció que Dots comenzó a implementarse desde ayer para los suscriptores de sus planes Pro, Business Premium y Enterprise, acompañado del nuevo espacio de trabajo colaborativo ‘ChatGPT Space’.
El lanzamiento, no obstante, estuvo marcado por tropiezos técnicos durante la demostración en directo, en la que una de las funciones del agente no respondió adecuadamente.
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Competencia para Muse y Gemini Spark
El despliegue de Dots busca competir directamente con las soluciones de asistentes y agentes de gigantes tecnológicos como Meta (con su asistente Muse, que ha superado los 600.000 usuarios activos diarios en EE. UU.) y Google (con Gemini Spark), así como alternativas de código abierto como OpenClaw.
A diferencia de un simple bot de conversación, estos sistemas están concebidos para asumir flujos de trabajo enteros, tales como gestionar correos electrónicos, coordinar calendarios, preparar facturas o resolver fallos de programación.
Dots contará con integración plataformas como Slack, Microsoft Teams y ChatGPT, y próximamente permitirá la comunicación directa mediante mensajes de texto (SMS) y llamadas de voz.
Como un colega de trabajo
Altman subrayó que los usuarios podrán delegar responsabilidades como si se tratara de un colega de trabajo, ya que el agente dispone de su propio navegador y entorno de computación en la nube para procesar y validar tareas sin acceder a los archivos locales del usuario a menos que se le otorguen permisos explícitos.
OpenAI afronta un mayor escrutinio sobre la seguridad de sus modelos tras descartar el lanzamiento de GPT-6.1 Astra por preocupaciones relacionadas con la seguridad, en un contexto de creciente atención a los riesgos de privacidad asociados al uso de herramientas con un alto grado de autonomía.
La decisión se produce tras conocerse que este verano varios modelos de OpenAI realizaron acciones no autorizadas para acceder a los sistemas de otra empresa de IA, Hugging Face.
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Funciones de los Dots
OpenAI señala en su sitio web que con esta nueva herramienta se puede “conversar” y “enviar mensajes o llamar a los dots en ChatGPT desde la web, el teléfono móvil y la app de escritorio”.
Entre otras funciones, también pueden “envairte mensajes con avances, preguntas y decisiones que requieren de tu intervención”. Además, puede “usar mensajes de texto de Slack y Teams”. En asuntos relacionados al control y seguridad, “los dots amplían las protecciones de ChatGPT con medidas de seguridad y privacidad adicionales para el trabajo que puedan realizar” e igualmente el usuario puede “establecer límites, seguir el progreso y participar en las decisiones”.
Adicionalmente, aseguran desde OpenAI, los Dots cuentan con “medidas de seguridad integradas” que ayudan a “protegerlos contra instrucciones maliciosas y a detectar comportamientos potencialmente dañinos”. Es decir, “si el dot detecta un problema de seguridad, puede pausar o detener el trabajo, ya que estas protecciones están activadas de forma predeterminada”.


