El ministro de la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN), Jorge Molina, anunció la suscripción de un memorando de entendimiento con el Gobierno de los Estados Unidos. El entendimiento constituye el primer paso técnico para la firma del acuerdo de cooperación bilateral que permitirá la importación de tecnología nuclear de uso pacífico.
Las declaraciones del secretario de Estado fueron vertidas durante su participación en el programa Tribu Diez por La Tribu 650 AM.
Transferencia de tecnología nuclear y modelo de reactores modulares
El memorando de entendimiento suscripto sienta las bases para negociar el acuerdo internacional que autorizará la transferencia de componentes de generación atómica. La iniciativa busca habilitar en el futuro la compra de pequeños reactores modulares y microreactores de baja escala para diversificar la matriz energética nacional.
Las gestiones diplomáticas abren la posibilidad de incorporar unidades compactas que ofrecen elevados estándares de seguridad operativa.
Jorge Molina explicó que esta tecnología emergente permite generar potencia eléctrica constante mediante equipos compactos de bajo riesgo ambiental.
El titular de la entidad reguladora destacó que “este es el primer paso para que podamos en el futuro tener algún reactor nuclear fabricado en Estados Unidos que podamos importar”, valorando el avance de las negociaciones bilaterales.
Los microreactores de nueva generación alcanzan una capacidad de hasta 30 megavatios por módulo y pueden acoplarse para incrementar la potencia instalada. Esta fuente no requiere variables climáticas para su funcionamiento y aporta energía verde despachable en un 92% de disponibilidad continua.
Inversión proyectada e impacto en el desarrollo industrial del Chaco
Las proyecciones de costos estiman una inversión aproximada de 50 millones de dólares por cada 15 megavatios de potencia cuando se masifique la producción comercial. La instalación de estos módulos en el Chaco permitirá abastecer la creciente demanda productiva de las colonias menonitas y centros industriales.
El ministro puntualizó que el despliegue de soluciones atómicas descentralizadas evitará los altos costos de construcción de líneas de transmisión a larga distancia.
Al analizar la viabilidad económica de la generación distribuida en regiones remotas, Jorge Molina remarcó que “juntando cuatro o cinco de estos reactores ya supliríamos todas las necesidades de las colonias menonitas”, destacando el potencial del proyecto.
La demanda energética nacional requerirá la incorporación de 500 megavatios anuales adicionales para sostener un crecimiento del producto interno bruto del 4,5%. Las alternativas nucleares ofrecen potencia firme para sustentar la radicación de industrias de capital intensivo y centros de datos.
Formación de capital humano y operación de plantas compactas
La operación de microreactores no exige un número elevado de especialistas en física nuclear para la supervisión diaria de las instalaciones. El 95% del personal operativo estará compuesto por ingenieros civiles, mecánicos, electromecánicos y profesionales de sistemas capacitados en universidades locales.
Jorge Molina informó que la ARRN concretó alianzas estratégicas con instituciones internacionales de referencia para la especialización de posgrado de los técnicos paraguayos.
Respecto al perfil profesional requerido para la administración de estas plantas, el funcionario señaló que “el cinco por ciento nada más de una planta nuclear está manejado por el ingeniero nuclear”, aclarando las necesidades de capacitación.
Los convenios con universidades extranjeras como la Universidad de Texas A&M y el Instituto Balseiro de Bariloche asegurarán la instrucción avanzada del personal. La automatización de los microreactores permite que un solo operador controle múltiples módulos simultáneamente desde salas de monitoreo digital.
Marco regulatorio y plazos para la comercialización en el mercado local
La comercialización de reactores compactos se encuentra actualmente en etapa de pruebas técnicas y certificación de licencias en laboratorios norteamericanos. El cronograma de masificación prevé la disponibilidad de los equipos en el mercado internacional para el año 2030.
El titular del organismo regulador abogó por actualizar la legislación vigente para habilitar la participación del sector privado en la generación atómica.
En la conclusión de su exposición sobre los plazos de ejecución del proyecto, el ministro de la ARRN, Jorge Molina, afirmó que “si eso se da todo con el cronograma en 2030 o 2031 se estaría masificando eso y nosotros en 2032 ya podríamos tener eso en Paraguay”, garantizando el acompañamiento institucional.


