La proliferación de ataques informáticos mediante programas maliciosos de acceso remoto encendió las alarmas de las entidades financieras y los organismos de seguridad de la capital, tras registrarse vulneraciones en cuentas bancarias de figuras públicas y políticas.
Los especialistas en ciberseguridad advierten que este tipo de virus no requiere de una acción inmediata del usuario para activarse, ya que puede alojarse de forma silenciosa en los sistemas operativos informáticos durante semanas o meses antes de ejecutar el robo de credenciales.
La situación exige extremar las precauciones en el manejo de equipos de cómputo y dispositivos móviles para evitar la pérdida de fondos.
Funcionamiento del troyano bancario y vector de ataque
El análisis técnico de las recientes vulneraciones confirma que los atacantes utilizan troyanos de acceso remoto, capaces de replicar en tiempo real la pantalla y las pulsaciones de teclado del usuario afectado. La explicación especializada sobre el avance de los ciberdelitos en el territorio nacional fue vertida durante la entrevista transmitida por Se acabó la Siesta en La Tribu 650 AM.
“Un troyano de acceso remoto permite que el atacante vea exactamente lo que estás viendo, escuche lo que escuchás y capture las teclas que estás presionando”, explicó Miguel Ángel Gaspar.
El profesional aclaró que las plataformas de banca digital no generan la infección del equipo, sino que el ingreso del software se produce por descargas involuntarias mediante enlaces fraudulentos o archivos adjuntos contaminados.
La instalación subrepticia del virus en computadoras con sistema operativo Windows permite a los delincuentes monitorear las transacciones financieras y sustraer las claves de acceso en el momento en que el usuario opera su cuenta.
Ciberdelincuencia en dispositivos móviles y denuncias semanales
Las modalidades de fraude electrónico se adaptan a las diversas plataformas tecnológicas, afectando tanto a computadoras de escritorio como a teléfonos celulares inteligentes con diferentes sistemas operativos móviles.
“Por semana recibimos entre quince y dieciocho denuncias de personas que sufrieron la sustracción de sus fondos o el uso no autorizado de tarjetas”, precisó el especialista.
Las investigaciones especializadas del departamento contra el cibercrimen de la Policía Nacional señalan que existen vectores de ataque diseñados para aplicaciones en dispositivos móviles, explotando brechas de seguridad operativas en teléfonos de gama media y baja. El analista remarcó la importancia de formalizar las denuncias institucionales ante las autoridades policiales competentes para mapear las redes criminales que operan en el país.
Responsabilidad de las entidades bancarias y límites operativos
La protección del usuario financiero requiere que los bancos implementen sistemas de detección comportamental, capaces de bloquear transacciones inusuales que vacíen los fondos de una cuenta.
“Si hay un patrón de uso habitual y de repente se saca todo el dinero, la entidad debería frenar la operación y consultar al cliente”, sostuvo el referente de ciberseguridad.
El especialista citó la legislación europea en materia de servicios de pago, donde la responsabilidad sobre los fraudes por suplantación de identidad digital cae de forma directa sobre las instituciones bancarias privadas que no aplican controles rigurosos. La banca paraguaya debe avanzar hacia normativas dictadas de oficio por el Banco Central del Paraguay (BCP) para obligar a las entidades financieras a asumir un rol activo en la protección de los ahorristas.
Protocolos de higiene digital y verificación en dos pasos
La prevención efectiva contra el secuestro de información privada y cuentas exige activar la verificación en dos factores en todas las herramientas de comunicación y redes sociales.
El experto en ciberseguridad Miguel Ángel Gaspar concluyó que la ciudadanía debe adoptar hábitos de higiene digital y desconfiar de enlaces no verificados, recomendando evitar la instalación de aplicaciones piratas en dispositivos que contengan credenciales bancarias sensibles.


