El geólogo Ricardo Livieres, afirmó que las exploraciones hidrocarburíferas realizadas en el territorio nacional confirmaron la presencia de un sistema petrolero activo pero sin acumulaciones comerciales.
El especialista en prospección, analizó los desafíos de la matriz energética en el el aire de El programa ese por La Tribu 650 AM.
Antecedentes de la prospección petrolera en la región occidental
La historia de la exploración hidrocarburífera, inició en 1944 con la perforación de aproximadamente 50 pozos en diversas unidades geológicas de la cuenca chaqueña. Las operaciones de prospección privada, incluyeron trabajos de compañías internacionales como ExxonMobil, Texaco, Shell, Phillips y Placid Oil.
Las pruebas de ensayo de pozos, registradas en perforaciones como Don Quijote, Parapití 1 y Toro 1, confirmaron rocas impregnadas con hidrocarburos.
Las evaluaciones de la permeabilidad rocosa, demostraron limitaciones físicas para la transmisión de fluidos a escalas de producción económica comercial. Las pérdidas de inversión privada, alcanzaron montos elevados en trabajos de líneas sísmicas de alta resolución que promedian entre 40.000 y 50.000 dólares.
Las perforaciones profundas en áreas de frontera, demandan costos de ejecución que oscilan entre 15.000 y 30.000 dólares por cada Pozo exploratorio.
Diferencias entre yacimientos convencionales y no convencionales
La tecnología de estimulación hidráulica, conocida como fracturamiento o fracking, constituye la principal alternativa para aportar permeabilidad secundaria a rocas del devónico de más de 300 millones de años.
La formación geológica de la cuenca, comparte similitudes con reservorios no convencionales de Argentina y Bolivia pero presenta variaciones térmicas particulares. Los estudios de geoquímica orgánica, indican una mayor maduración hacia ventanas de generación de gas natural seco como el metano.
Las extracciones de gas no comercial, registradas en el pozo Gabino Mendoza y en la zona de reserva Médanos del Chaco, corresponden a acumulaciones residuales de baja presión.
La falta de reservas probadas, impide el desarrollo de inversiones masivas debido a la ausencia de trampas estructurales de gran volumen. Las ventas ocasionales de gas licuado, representan operaciones menores sin impacto distributivo dentro del mercado energético nacional.
Estimación del impacto ambiental y normativas en parques nacionales
El diseño de programas de prospección, exige la realización previa de estudios de impacto ambiental rigurosos para mitigar la afectación de la vida silvestre. Las operaciones de sísmica moderna, emplean camiones especiales a través de picadas temporales que minimizan la alteración de la cobertura vegetal.
La perforación de plataformas direccionales, permite extraer recursos de hasta seis pozos horizontales navegando a 3.000 metros de profundidad desde una sola locación en superficie.
La convivencia con la fauna autóctona, resulta factible mediante el cumplimiento estricto de los protocolos de protección de la biodiversidad en áreas protegidas. Las autoridades de regulación estatal, deben garantizar la fiscalización permanente para evitar que los permisos exploratorios deriven en cambios del uso de suelo para agricultura o ganadería.
La promoción de licitaciones internacionales, requiere delimitar bloques atractivos que llamen al capital de riesgo sin comprometer los recursos naturales.
Infraestructura de refino y consumo de la matriz nacional
La importación directa de derivados refinados, sustituyó las operaciones de procesamiento que realizaba la antigua planta industrial de Petróleos Paraguayos (PETROPAR).
El consumo de combustible refinado, registra un promedio aproximado de 37.000 barriles diarios de naftas y diésel en el mercado interno. La construcción de refinerías complejas, demanda inversiones gigantescas que solo resultan rentables con niveles de procesamiento superiores a los 500.000 barriles por día.
La exportación de crudo en estado natural, representaría la vía más económica en caso de un eventual hallazgo de yacimientos comerciales en el subsuelo nacional. La provisión de agua potable, mediante perforaciones supervisadas por el Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (SENASA), demuestra la importancia de la hidrogeología en la gestión de acuíferos subterráneos.
Las investigaciones en minería no metálica, avanzan en la extracción de carbonatos e insumos agrícolas en diversos departamentos.
Transición hacia la energía nuclear y planificación al 2030
La proyección de la demanda eléctrica, exige diversificar las fuentes de generación para sostener el crecimiento industrial y los hábitos de consumo de la población. La adopción de módulos nucleares pequeños, representa la tendencia tecnológica para el suministro continuo de grandes centros de datos y minería digital.
La formación académica en ciencias básicas, desarrollada en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FACEN), aportó especialistas a la prospección geológica.
La explotación de recursos de uranio, identificada mediante prospecciones realizadas entre 1976 y 1982, constituye un potencial estratégico a largo plazo.
La planificación de la matriz energética, debe consolidar la soberanía hidroeléctrica antes del agotamiento de los excedentes previstos para el quinquenio 2030 al 2035. La divulgación de temas científicos, mantendrá su relevancia bajo el análisis permanente que expone el geólogo.


