Auriculares ANC: cómo eliminan el ruido a tu alrededor

La cancelación activa de ruido utiliza micrófonos y ondas opuestas para reducir sonidos externos. Conocé cómo funciona, qué diferencias existen entre ANC, aislamiento pasivo y modo transparencia, y qué aspectos evaluar antes de comprar auriculares.

| Por La Tribuna
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La cancelación activa de ruido utiliza micrófonos y ondas opuestas para reducir los sonidos del entorno y favorecer la concentración.

Concentrarse en una oficina, trabajar desde casa, estudiar en una cafetería o viajar en avión puede ser difícil cuando el ruido domina el entorno. Los auriculares con cancelación activa de ruido, conocidos por la sigla ANC, fueron creados para reducir esa interferencia y permitir que la música, una llamada, un pódcast o incluso el silencio se perciban con mayor claridad.

La tecnología no consiste simplemente en tapar el oído. Los modelos con ANC utilizan micrófonos para captar sonidos externos, como el tráfico, las conversaciones cercanas, el zumbido de un avión o el traqueteo de un tren. Esa información es procesada por un sistema electrónico que genera una onda sonora opuesta. Cuando ambas se encuentran, sus crestas y valles tienden a neutralizarse. El resultado no es un silencio absoluto, pero sí una reducción considerable del ruido constante.

Este principio se conoce como interferencia destructiva. Si una onda tiene una cresta, el sistema produce otra con un valle equivalente. Al superponerse, ambas pierden intensidad. La eficacia suele expresarse en decibelios, aunque las cifras anunciadas por los fabricantes son aproximadas, porque el rendimiento cambia según la frecuencia, el ajuste del auricular y el ambiente.

La ANC funciona especialmente bien contra sonidos graves y continuos, como motores, ventiladores o aires acondicionados. Las voces, los golpes repentinos y los ruidos irregulares son más difíciles de eliminar. Por eso, los mejores resultados aparecen cuando la cancelación activa se combina con aislamiento pasivo.

Este último depende del diseño físico. Las copas, las almohadillas, la presión de la diadema y el sellado alrededor del oído atenúan parte del sonido antes de que intervenga la electrónica. No lo eliminan, pero lo amortiguan. Algunos modelos ya aíslan bastante incluso apagados.

También existen sistemas ANC adaptativos, que analizan el ambiente y modifican la intensidad. En una calle transitada pueden aumentar la reducción, mientras que en una oficina silenciosa disminuyen la intervención. Los sistemas híbridos, por su parte, emplean micrófonos externos e internos: unos detectan lo que ocurre alrededor y otros verifican qué sonido llega realmente al oído para corregir el resultado.

El modo transparencia trabaja en sentido contrario. Los micrófonos captan el entorno y lo reproducen dentro de los auriculares. Así, el usuario puede conversar sin quitárselos, escuchar un anuncio o mantenerse atento al tránsito. En los equipos más avanzados, la experiencia se acerca a la sensación de no llevarlos puestos.

Otra ventaja de la ANC es que evita subir excesivamente el volumen. En un tren o un avión, el ruido externo puede enmascarar la música. Sin cancelación, muchas personas aumentan los decibelios para imponerse al ambiente, una práctica que puede perjudicar la audición. Al reducir el ruido de fondo, es posible escuchar con claridad a un nivel más moderado.

La tecnología ya no está reservada a los modelos caros. En la gama de entrada existen opciones de entre 30 y 80 dólares, con cancelaciones declaradas de 25 a 45 decibelios, pesos de 250 a 290 gramos y autonomías de 40 a 120 horas sin ANC.

Los Soundcore Life Q20i pesan unos 260 gramos, ofrecen hasta 40 horas de batería y una reducción estimada de 35 decibelios. Los OneOdio Focus A5 rondan los 250 gramos y brindan una cancelación más básica, aunque su sistema híbrido podría alcanzar 45 decibelios.

Los EarFun Tune Pro se destacan por una autonomía de hasta 120 horas sin ANC y 80 horas con la función activada. Pesan cerca de 289 gramos y declaran una cancelación híbrida de hasta 45 decibelios, una cifra poco habitual en su franja de precio.

En la gama media, entre 100 y 300 dólares, aparecen mejores materiales, más micrófonos, sistemas adaptativos y aplicaciones de personalización. Los Soundcore Space One pesan unos 265 gramos, ofrecen hasta 50 horas de batería y una cancelación estimada de 40 decibelios.

Los Kiwi Ears Ardor incorporan cinco micrófonos, pesan alrededor de 285 gramos y alcanzan hasta 140 horas de autonomía sin ANC y 72 con la función activada. Su sonido busca mantener graves controlados y voces claras, con una cancelación aproximada de 35 decibelios.

En este segmento siguen vigentes modelos anteriores de Sony, como los WH-1000XM4 y XM5, que bajaron de precio tras la llegada de nuevas generaciones. No siempre es necesario comprar el producto más reciente para lograr un buen equilibrio entre sonido, comodidad y aislamiento.

En la gama alta, los Sony WH-1000XM6 y los AirPods Max concentran buena parte de la atención. Los Sony pesan unos 256 gramos y ofrecen una cancelación estimada de entre 40 y 45 decibelios. Los AirPods Max pesan aproximadamente 385 gramos, tienen construcción de aluminio, integración con el ecosistema Apple y una cancelación cercana a 40 decibelios, aunque su peso puede sentirse durante sesiones prolongadas.

Elegir bien no depende solo de cuántos decibelios cancela un modelo. También importan la comodidad, la batería, la calidad del micrófono, el modo transparencia, la aplicación, el peso y el tipo de uso. Para el teletrabajo, un micrófono claro puede ser tan relevante como el ANC; para los viajes largos, la autonomía y el confort resultan decisivos.

La cancelación activa de ruido no hace desaparecer el mundo, pero crea una barrera inteligente entre el usuario y el entorno. Su mayor valor está en ofrecer concentración, descanso y una escucha más segura sin obligar a combatir el ruido con más volumen.

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