WhatsApp prepara uno de sus cambios más importantes en materia de privacidad: permitirá iniciar conversaciones sin compartir el número de teléfono. La plataforma, propiedad de Meta, comenzó a implementar la reserva de nombres de usuario, una función que llegará de forma gradual a sus más de 3.000 millones de usuarios en el mundo.
El sistema permitirá que cada persona elija un identificador de hasta 35 caracteres, que podrá cambiar o eliminar cuando quiera. La opción aparecerá en la configuración de cuenta o perfil de la aplicación, aunque no estará disponible en WhatsApp Web ni en la versión de escritorio.
Meta sostiene que la medida busca dar más control a los usuarios, especialmente en grupos o contactos ocasionales donde no siempre se quiere revelar el número personal. También habrá mecanismos para bloquear, denunciar y evitar suplantaciones de nombres de figuras públicas.
Sin embargo, especialistas advierten que el cambio no convierte a WhatsApp en una aplicación plenamente privada. Aunque los chats tienen cifrado de extremo a extremo, Meta aún puede usar metadatos como ubicación general o datos básicos de cuenta. Además, persisten dudas sobre posibles estafas con nombres de usuario, por lo que la empresa promete capas adicionales de seguridad.


