El veto chino a la venta de Manus a Meta reaviva la pugna tecnológica con Estados Unidos. El bloqueo de Pekín a la compra de la plataforma china de inteligencia artificial Manus por parte de Meta colocó a la IA en el centro del pulso tecnológico con Estados Unidos, con ecos del caso TikTok y a días de la posible visita a China de Trump.
Las autoridades chinas ordenaron cancelar la operación, valorada en 2.000 millones de dólares, y vetaron la inversión extranjera en Manus, una decisión tomada, según Pekín, “con arreglo a las leyes”, aunque sin mayores detalles.
Los recelos surgieron tras el anuncio de Meta, a fines de diciembre, sobre la adquisición de Manus, una operación inusual por involucrar a una firma china de IA y a un gigante estadounidense. En enero, China confirmó que analizaba el acuerdo bajo normas de exportación tecnológica, datos y fusiones transfronterizas.
Manus ganó notoriedad desde marzo de 2025, tras lanzar una versión por invitación de su asistente, capaz de ejecutar tareas complejas con menos instrucciones que otros chatbots. En julio, trasladó a Singapur a su personal en China para captar capital extranjero, pero la mudanza no evitó el control de Pekín.
El caso recuerda al de TikTok, cuya venta forzada en Estados Unidos generó resistencia china, y al de Didi, que salió a bolsa en Nueva York pese al malestar de Pekín y luego fue sometida a investigación de ciberseguridad y una multa millonaria.
No está claro cómo China podrá revertir una operación que, según medios, ya avanzó con personal y tecnología. Trivium interpretó el bloqueo como advertencia: las startups chinas no quedarán fuera del alcance de Pekín por mudarse al extranjero, y los inversores estadounidenses deben alejarse de sectores críticos como la IA.
El episodio estalla antes de la visita de Trump a China, prevista para el 14 y 15 de mayo, no confirmada por Pekín. Analistas sostienen que la IA ya es campo central de la competencia bilateral, con fuerte dimensión política y de seguridad.


