La solar fotovoltaica fue en el 2025 la tecnología que más contribuyó a cubrir el aumento de la demanda mundial de energía, al aportar más del 27% del incremento total, que fue del 1,3%, según informó ayer lunes la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Es la primera vez que una fuente renovable lidera este avance y desplaza al gas natural, que quedó en segundo lugar con el 17%.
El informe señala además una desaceleración en el crecimiento de los combustibles fósiles. El consumo de gas aumentó un 1%, el de petróleo un 0,7% y el de carbón apenas un 0,4%. En el caso del crudo, la menor expansión se explica en parte por el auge de los vehículos eléctricos, cuyas ventas crecieron un 20% y ya representan uno de cada cuatro autos matriculados en el mundo.
China e India redujeron el uso de carbón para generar electricidad, mientras Estados Unidos lo elevó por el fuerte aumento de la demanda eléctrica y los altos precios del gas. Las fuentes de bajas emisiones, como renovables, biocombustibles y nuclear, representaron el 60% del aumento de la demanda energética.
La electricidad siguió ganando peso global, con un crecimiento del 3%. China concentró más de la mitad de ese incremento. También influyeron el avance de los centros de datos, cuyo consumo subió 17%, y la carga de vehículos eléctricos, que aumentó 38%. En el 2025 se instalaron 600 TWh adicionales de capacidad solar fotovoltaica, hasta totalizar 2.700 TWh, equivalentes al 8% de la generación mundial.


