Pekín (EFE). Varias empresas tecnológicas chinas, entre ellas Zhipu AI y ByteDance, lanzaron versiones propias del agente de inteligencia artificial OpenClaw, un software de código abierto que automatiza tareas en ordenadores y que ha ganado gran popularidad entre desarrolladores y usuarios.
El proyecto, creado por el programador austríaco Peter Steinberger, permite que modelos de lenguaje interactúen directamente con un sistema operativo, ejecuten comandos y gestionen archivos para completar tareas de forma autónoma.
En las últimas semanas, OpenClaw se volvió un fenómeno viral en redes sociales chinas, donde muchos usuarios lo apodan “xiaolongxia” (langosta, en chino) por su icono rojo. Allí circulan tutoriales para instalar este sistema, capaz de convertir un ordenador en un asistente digital que ejecuta tareas automáticamente.
El auge de OpenClaw impulsó a grandes compañías chinas a desarrollar versiones propias o servicios basados en esta tecnología. Zhipu AI presentó ayer martes AutoClaw, una versión local con instalación simplificada y decenas de funciones preconfiguradas. ByteDance, a través de Volcano Engine, lanzó el lunes ArkClaw, una versión en la nube que puede utilizarse desde el navegador e integrarse con aplicaciones empresariales.
Otras firmas del sector, como Alibaba Cloud, Xiaomi, Tencent, Baidu y JD.com, también anunciaron herramientas o servicios vinculados a OpenClaw, en un intento por ganar espacio en el mercado emergente de los llamados agentes de IA.
Estos sistemas suponen una evolución frente a los modelos conversacionales tradicionales, ya que no solo generan texto o imágenes, sino que también pueden ejecutar acciones en programas, servicios o dispositivos para resolver tareas complejas.
Sin embargo, expertos y autoridades chinas advirtieron sobre posibles riesgos de seguridad. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información alertó en febrero que algunas implementaciones de OpenClaw presentan “riesgos elevados de ciberseguridad” si se configuran mal, lo que podría facilitar filtraciones de datos o accesos no autorizados.


