El secuestro del cónsul paraguayo

A fines de octubre de 1980 falleció Waldemar Sánchez, el cónsul paraguayo que había sobrevivido a un secuestro político en Buenos Aires diez años antes. Para entonces, el caso había perdido parte de su repercusión pública, desplazado por otros acontecimientos históricos de la época.

| Por Fabian Chamorro Torres
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Bob Hoskins y Richard Gere en una escena de “El cónsul honorario”, filme de 1983 dirigido por John Mackenzie

El secuestro ocurrió durante la Semana Santa de 1970, entre el 24 y el 28 de marzo. Sánchez era cónsul en Ituzaingó, provincia argentina de Corrientes. El hecho se produjo en un clima de tensión política marcado por la Guerra Fría y la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, que perseguía a los movimientos de izquierda. Entre ellos estaba el grupo guerrillero que luego sería conocido como Frente Argentino de Liberación (FAL).

Tras la detención de algunos de sus integrantes, el grupo buscó una manera de presionar al gobierno argentino para negociar su liberación. Primero consideró secuestrar al embajador de Alemania Federal y al cónsul británico en La Plata, pero ambas opciones resultaron difíciles. Entonces supo que Sánchez viajaría a Buenos Aires para vender un automóvil anunciado en el periódico.

La visita del presidente paraguayo Alfredo Stroessner a Argentina podía dar mayor repercusión al secuestro, aunque el mandatario tenía previsto viajar por motivos personales. Dos guerrilleros se hicieron pasar por interesados en comprar el vehículo y convencieron a Sánchez de salir a probarlo. En los bosques de Palermo lo redujeron y lo llevaron a una casa de Carapachay, en el Gran Buenos Aires. Stroessner se desentendió del caso. Tras cuatro días de negociaciones, Sánchez fue liberado el 28 de marzo, luego de que el gobierno argentino reconociera que había detenido a un integrante del FAL.

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El episodio también tuvo una consecuencia literaria. El famoso escritor británico Graham Greene, que visitaba Corrientes como turista, se inspiró en los acontecimientos para escribir El cónsul honorario, novela publicada en 1973 y adaptada al cine en 1983.

La ficción modifica varios elementos: los secuestradores son paraguayos y buscan capturar al embajador estadounidense durante una visita a las misiones jesuíticas. Pero se llevan al hombre equivocado: Charley Fortnum, un cónsul honorario británico de una ciudad remota, cuya suerte parece importarles poco a las autoridades. La película contó con Michael Caine y Richard Gere, entre otros actores, y tuvo música de Paul McCartney.

El secuestro de Sánchez no fue un hecho aislado, sino parte de una escalada de violencia política que se intensificaría en Argentina durante los años siguientes y cobraría numerosas vidas. A la vez, el episodio dejó una huella inesperada: aunque Greene transformó los hechos y sus protagonistas, su novela conservó la imagen de una persona atrapada en un conflicto político cuyo desenlace parecía importarles poco a las autoridades.

Graham Greene en Paraguay

El escritor británico Graham Greene, especializado en historias de espías, visitó Paraguay en 1968. Era un país que le interesaba conocer ya desde la década del treinta pero recién a fines de los sesenta pudo lograrlo. En agosto de 1968 llegó a Asunción en barco, desde Buenos Aires, y se instaló en el Gran Hotel del Paraguay.

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En 1970 regresó a la región, específicamente estuvo en Corrientes, pero no hay registros claros de que haya vuelto a Paraguay. Pero, dos de sus novelas estuvieron relacionadas con nuestro país: “Viajes con mi tía” (1969) y “El cónsul honorario” (1973).

La adaptación cinematográfica de esta última fue exhibida en Asunción en 1987. La Junta Municipal la autorizó en ese año, a pesar de que la historia tenía como trasfondo la dictadura. Pero lo que realmente sobresale en ella es una historia de pasión y desencanto.

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