Barcelona, España (EFE). La historia de Tan Biónica es la de un grupo de amigos que vivió un éxito fulgurante ante el que no supieron ponerse límites. “Empezamos a tratar de manejar las cosas como creíamos que se podían manejar y, por una sumatoria de cosas personales y grupales, las cosas no resistieron”, rememora Moreno.
Pese a que la banda había nacido en 2002, la explosión no llegó hasta 2010, cuando publicaron “Obsesionario”, un álbum con el que se convirtieron en “un grupo muy masivo en América”, al que siguió “Destinología” en 2013, consagración internacional definitiva.
“Yo llevé mal el éxito. No voy a ser tan estúpido de ser un niño y decir: ‘¡Ay, el éxito me duele!’, porque es lo que uno anhela toda su vida, pero yo no supe gestionarlo y terminé mal de muchas maneras”, admite Chano. El grupo hizo un corte en 2016.
Con la llegada de la pandemia, la banda notó que “hubo como un fervor de vuelta por el grupo”, tal y como recuerda el cantante, aunque insiste en que no sabía “qué iba a pasar” al proclamar su regreso en 2023 ante 100.000 personas en uno de sus conciertos como solista.
“Yo había decidido parar un tiempo, cambiar un poco mi vida. Estaba en una rehabilitación para sentirme mejor, para vivir de una manera más sana, pero estaba internado y tuve que pedir permiso para ir a tocar a Lollapalooza. Era rarísimo porque después del show y tras anunciar la vuelta de Tan Biónica no fui a festejar, fui a dormir como indicaba la hora del lugar donde estaba internado”, confiesa.
Lo que comenzó como un único concierto de reunión se convirtió en estadios llenos en toda Argentina a lo largo de 2024 y, posteriormente, en “El regreso”, el primer disco de Tan Biónica en una década.
El siguiente paso, como en cualquier grupo, es sacar nueva música, un reto que avista como algo “absolutamente diferente a todo” y del que adelanta que “va a ser una serie de 11 capítulos, entre la ficción y la realidad, en la que se revelará una canción del nuevo disco al final de cada episodio”.


