La obra fue grabada en Buenos Aires junto al productor y cantante Ciri, a quien el músico conoció durante un ensayo en dicha ciudad.
La producción musical está construida sobre bases rítmicas orientadas al baile y aborda el distanciamiento en las relaciones interpersonales, ya sean de pareja, de amistad o con un entorno específico. La obra “explora el proceso de alejamiento y la transformación de los vínculos con el paso del tiempo”.

El material audiovisual fue grabado tras permanecer un año sin publicarse y busca complementar el sonido de la canción a través de la interpretación del movimiento. La composición propone una estructura conceptual abierta a la interpretación del oyente.


