Repatriar los restos de Mangoré y la necesidad de un plan cultural serio

En una visita oficial al Congreso paraguayo, Félix Ulloa Garay, vicepresidente de El Salvador, recibió documentos sobre el pedido oficial para que las cenizas de Mangoré sean repatriadas.

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El Estado Paraguayo volvió a reiterar el pedido de repatriación de los restos de Agustín Pío Barrios “Mangoré”, que se encuentran en El Salvador, país en donde murió.

El pasado lunes, la agenda oficial del segundo del Poder Ejecutivo salvadoreño llegó hasta la sede del Congreso de la Nación paraguaya y fue recibido por su presidente, el senador Basilio Núñez y otros congresistas en donde conversaron sobre distintos asuntos.

Los legisladores aprovecharon para entregar a Ulloa Garay un dossier con toda la información sobre el pedido de repatriación de los restos del guitarrista clásico paraguayo Agustín Pío Barrios, conocido como “Mangoré.

Los documentos incluyen la ley número 390 “Que autoriza al Poder Ejecutivo a gestionar la repatriación de los restos mortales del ilustre cultor de nuestra música don Agustín Pío Barrios”. La mencionada ley fue sancionada en 1994 y manda cuanto sigue:

“El Congreso de la Nación sanciona con fuerza de Ley: Artículo 1°.- Autorízase al Poder Ejecutivo a gestionar, a través de sus organismos competentes, ante las autoridades de la República de El Salvador, para obtener la repatriación de los restos mortales del ilustre cultor de nuestra música, Don Agustín Pío Barrios”.

También le fue entregada la copia de la ley 3820 del año 2009, “Que declara de interés nacional la repatriación de los restos mortales del ilustre ciudadano Don Agustín Pío Barrios”.

¿Reparación histórica o gesto simbólico?

Esa es la pregunta que se hizo Javier Acosta Giangreco, guitarrista clásico y director del Festival Internacional de Guitarra Agustín Pío Barrios (FIGAB). Consultado sobre su parecer respecto a los intentos de recuperar los restos de Mangoré impulsados por el Estado paraguayo, sostuvo que el acto “constituye un acto de reparación histórica con el que el país busca subsanar la indiferencia que mostró en vida hacia una de las máximas figuras de toda su historia”.

Pero, no obstante, reflexionó que para que esta reparación sea completa, las labores del Estado y del gobierno, deben contemplar dos dimensiones: la simbólica y la de la memoria.

Mangoré ¿quiso volver o no?

La narrativa de que Mangoré no quiso volver más nunca a su terruño circuló desde quien sabe cuando. Pero Acosta Giangreco señaló que esta puntualización aún es materia pendiente de verificación.

“Hasta donde se ha podido comprobar, no existe ningún documento testamentario ni otra evidencia documental que permita afirmar que no deseaba morir en su país. Se han difundido diversas teorías al respecto, pero ninguna debería darse por comprobada sin el respaldo documental correspondiente”, dijo en conversación con LT.

Con este escenario planteado, el guitarrista y docente deja varios cuestionamientos “¿cuál es el plan del Gobierno para llevar adelante la repatriación? ¿Se trata únicamente de una intención expresada públicamente o existe un plan de acción concreto? ¿Se ha definido el lugar donde descansarán sus restos? ¿Será en Asunción o en San Juan Bautista, su ciudad natal?”.

Con estas preguntas como disparadores de un análisis más profundo mencionó que la relación de Barrios con esta la capital de Misiones está documentada en una carta dirigida a su compueblano Norberto Cardozo, fechada en 1928, en la que evoca con nostalgia los lugares de su infancia y expresa su deseo de volver a visitarlos: “Largos años hace, Norberto, que me alejé de San Juan Bautista, de aquel humilde y poético pueblito, escenario en que transcurrieron los bellos y jamás olvidados días de nuestra infancia; ¡cuándo iba a sospechar entonces, en aquella escuela, que el destino de este tu amigo sería abandonar la patria para correr mundo! ¡Cuán grato sería para mí volver a visitar aquellos lugares cuyo amado recuerdo es incapaz de borrar el tiempo […]!”.

“Son preguntas necesarias para que una iniciativa de esta relevancia no quede reducida a una declaración de intenciones”, reflexiona Acosta.

Inversión cultural

El profesional señaló que como segunda cuestión gravitante que debería atenderse es un plan de desarrollo y apoyo para la guitarra clásica en Paraguay. “ El legado de Mangoré nos exige un espacio de desarrollo para la guitarra clásica, una formación musical de alto nivel y un entorno más próspero para los artistas nacionales”, manifestó.

Afirmó que eso requiere “políticas públicas claras y una estrategia cultural que promueva el desarrollo de la guitarra paraguaya y proyecte su repertorio, sus intérpretes y sus creadores hacia nuevos horizontes”.

Y cerró su reflexión diciendo: “¿Somos un país que acoge a sus artistas o uno que los expulsa? Una reparación histórica de esta magnitud exige estar a la altura de las circunstancias. No estamos hablando de un personaje menor: estamos hablando de Agustín Barrios Mangoré, una figura fundamental de la música paraguaya y de la guitarra universal”.

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