Esperanza Ortiz, titular de la fundación e hija del artista mencionado ofreció una ponencia en donde recorrió la vida de su padre quien tras el tumulto político de 1947, tuvo que exiliarse en Buenos Aires, Argentina.
Ese viaje, posibilitó su encuentro en distintas tertulias y reuniones culturales con intelectuales de Paraguay quienes también pasaban por su misma situación, como por ejemplo, Augusto Roa Bastos.
Por esa cercanía histórica entre ambos artistas, la presentación fue realizada en la Fundación Roa Bastos, en el centro capitalino, en donde también estuvieron expuestos manuscritos y fotografías de Ortiz.

