La agencia EFE de España envió un despacho sobre la película, que incluye declaraciones del director de la película Marcelo Martinessi y de los actores Diro Romero y Nahuel Pérez Biscayart. El cable expresa que la “música y la radio son los instrumentos que utiliza el realizador Marcelo Martinessi para abordar el tema del autoritarismo en “Narciso”, un filme paraguayo ambientado en la dictadura de Stroessner que ha sido muy bien acogido este viernes en el Festival de Cine de San Sebastián”.
La película “no solo mira al pasado sino que en ella hay ecos del presente y nos permite pensar en el futuro”, dijo Martinessi en la entrevista con EFE, tras la proyección en la sección Horizontes Latinos.
Bernardo Aranda y el caso 108
El actor Diro Romero da vida al personaje de Narciso, que está inspirado en Bernardo Aranda, el joven locutor que murió en extrañas circunstancias y cuya investigación acabó convirtiéndose en una persecución contra los homosexuales en 1959.
Romero ha construido “un personaje con sus luces y sus sombras”, evitando plantearlo “sólo como víctima” y buscando “al ser humano que hay detrás”, según el intérprete.
“No quería hablar de víctimas y victimarios -añade el director-, sino de lo perverso y lo maravilloso que hay dentro de cada uno de nosotros, porque los proyectos autoritarios no los construye una única persona, la sociedad tiene su responsabilidad”.
El rock and roll como símbolo de libertad
En “Narciso”, la radio es “el territorio de la disputa” entre los que ven el rock and roll como una bocanada de aire fresco y los que consideran estos nuevos ritmos una amenaza para la moral.
“Los contrarios al rock and roll levantan la bandera de la moral en la película de una manera parecida a como se hace ahora cuando se ataca la diferencia”, afirma el director.
En ambos casos, los reaccionarios “supuestamente defienden los valores de la familia, pero lo que pretenden es controlar los aspectos privados de las personas y meterse hasta el dormitorio de todos y cada de nosotros”.
“El dedo acusatorio sigue siendo muy fuerte” en Paraguay, según Martinessi, y también en otros países “como Estados Unidos, donde la gente acepta a Trump porque representa los valores tradicionales, sin tener en cuenta que está loco”.
Nahuel Pérez Biscayart defiende la diversidad sexual
El actor argentino Nahuel Pérez Biscayart interpreta en “Narciso” a un funcionario de la embajada estadounidense en Paraguay, un personaje que a nivel político está en el país sudamericano “para practicar el intervencionismo habitual en materia económica”, pero que en lo personal es más libre que los paraguayos, según el intérprete.
Pérez Biscayart encarna a un norteamericano que no es penalizado socialmente por ser homosexual en una sociedad tan conservadora como la de los años 50 en Paraguay gracias a su condición de diplomático del país más poderoso del mundo.
No le ocurre lo mismo al personaje protagonista ni al centenar de personas incluidas en la lista del llamado caso 108 del que habla el largometraje.
“El estigma sigue vivo en Paraguay” ha asegurado a EFE Nahuel Pérez Biscayart, que ha recordado que el número 108 se sigue utilizando para hablar despectivamente de los homosexuales.
Y no solo en Paraguay hay discriminación, añade, “hoy en día, si no sigues la norma, tienes que pelear mucho. No basta con hacerlo todo bien, siempre te exigen más”.


