La efectividad de los movimientos de las fuerzas militares paraguayas en el Chaco Boreal respecto al Fortín Boquerón daban resultados satisfactorios para los altos mandos militares, según recordó en su análisis el historiador Fabián Chamorro.
A 94 años de aquellos sucesos, La Tribuna recuerda sus coberturas desde el campo de batalla informando a la capital y al país mediante sus páginas en tamaño sábana desde una visión de defensa de la soberanía nacional.
Esas páginas siguen preservadas en la Hemeroteca Nacional gracias al cuidado profesional de sus funcionarios.

Según explicó el historiador Fabián Chamorro, el 13 de septiembre un intento boliviano por romper el cerco por el camino “Yucra–Boquerón” fracasó y las fuerzas atacantes debieron replegarse. “El 16 de septiembre se dispuso el asalto general: en conjunto, alrededor de 4.900 hombres atacarían distintos frentes, apoyados por artillería y morteros, contra menos de 700 defensores al mando del teniente coronel Manuel Marzana”, señaló.
Y agregó que relevos aéreos bolivianos alcanzaron a arrojar víveres y municiones, pero en cantidades insuficientes.
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Avances e intensidad
Chamorro también explicó que el 17 comenzaron los asaltos decisivos y de gran intensidad, con avances, contraataques y recuperación de posiciones. “El 18 de septiembre las fuerzas paraguayas desalojaron los ejes de acceso y cerraron el cerco: en el interior de Boquerón la situación se volvió crítica por la falta de medicinas, víveres y municiones”.
Así se informaba en la época
Es importante resaltar que la estrategia de cercar el fortín ocupado por los bolivianos, impulsado por el entonces teniente coronel José Félix Estigarribia, iba dejando resultados positivos para las fuerzas paraguayas.
En su edición del 22 de septiembre de 1932 La Tribuna publicaba en su tapa: “El cerco de acero. A pesar de las posiciones y cálculos de algunas ‘tácticas’ que imaginan que el enemigo pudiese comunicarse por caminitos ocultos con Arce, podemos asegurar que las fuerzas bolivianas están encerradas en un círculo de acero del cuál no les será posible escapar”.
El titular refería: “No escaparán del sitio Boquerón”. “Es la impresión de los círculos oficiales”.
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Entre el infernal calor y el camino a la derrota
Chamorro también explicó que en un día como hoy, pero de 1932, la aviación boliviana consiguió lanzar al interior del fortín 150 kg de carne seca y una bolsa con medicamentos, gasas y algodón, y comunicó que en Boquerón aún podían resistir aproximadamente tres días más.
“Los mandos bolivianos pospusieron para la jornada siguiente un nuevo intento de quebrar el cerco con las tropas disponibles en el sector. En el interior, Marzana solo contaba con 690 hombres, visiblemente extenuados”, dijo. Pero la realidad era que el cerco ya estaba a punto de cerrarse y anticipando la victoria paraguaya, concluyó en su reseña el historiador Fabián Chamorro.


