“Poética” es el nombre que recibió la puesta que se realizó el pasado miércoles en el Centro Cultural de España en Asunción en donde se conjugaron danza contemporánea, moda, muestras y música.
Josefina, enamorada y decidida, había contraído matrimonio en España con Julián de la Herrería, el ceramista paraguayo que cautivó sus sentimientos. Tras periodos de residencia alternados entre ambos países, la muerte de su esposo en España en 1937 y el estallido de la guerra civil española motivaron su retorno definitivo al territorio paraguayo en 1938.
Y su vida artística fue así como sus idas y vueltas: con muchas expresiones y vivencias. Escribió poemas, narrativas de ficción, ensayos y obras de teatro. Ejerció el periodismo, practicó la cerámica y la escultura, también el grabado. Su postura en favor de la libertad le valió el veto del régimen stronista a enseñar en las escuelas públicas.
Y un poco de eso intentó reflejar la puesta “Poética”, en donde conjugaron una serie de expresiones artísticas con una impronta estética. Con la sala adecuada para la ocasión, se dispusieron mesas de madera con sillas y máquinas de escribir distribuidas puntillosamente. Sus ubicaciones lograban pasillos por donde se desplazarían las modelos quienes vestirían atuendos creados para la ocasión.

Josefina y el cuerpo
La apertura estuvo a cargo del elenco de danza contemporánea “Incesante Colectivo”, con su puesta titulada “Cuerpo, máquina y memoria: El Manifiesto Escénico”, una coreografía libre que tomó como eje la palabra, desde la creación y exploración de Plá.

Arami Cañete, Fátima Galeano y Micaela Martínez, más las invitadas: Ariadna Azas, Montserrath Andrada, Noelia Florentín y Sofía Pérez; fueron las artífices quiénes cada una representó a Plá, contrastando la rigidez de las máquinas de escribir y las sillas con el papel y el cuerpo humano. Todo, enmarcado en la filosofía de vida de Josefina: “La rebeldía justifica la vida”.

Gabriel Cáceres puso notas musicales para lograr momentos tensos y otros más relajados con su Cello, vestido de lienzo al igual que las bailarinas.

Estilismo y elegancia
De la mano de Fauvé, finas y elegantes modelos recorrieron el espacio portando atuendos en distintas tonalidades evocando distintas emociones y sentimientos. Inciando por prendas en blanco y salmón, para luego ir a otros de tonalidades más cremosas y naranjas con negro.
En un desfile posando para los dos espacios de la sala, fueron pasando las chicas que también vestían prendas en amaraillo y otras de un color turquesa, luego le siguieron tonalidades azules mientras la música se ponía más tensa con algunos audios de Plá.
El desfile prosiguió con una tanda de prendas en negro de aspéctos góticos y otras combinadas con blanco. El final fue con la presencia de todas recorriendo la sala y la mirada disociada o casi desafiante.
Josefina falleció en 1999, dejando un legado inconmensurable de arte que inspira, respira y evoca libertad, respeto y diversidad.

