Jazmín del Paraguay muestra su madurez musical con “Kuñatai”

La joven cantante dio a conocer su último álbum en donde defiende su versatilidad y talento vocal en distintos géneros regionales con un mensaje fuerte sobre la mujer paraguaya.

| Por Edson Vázquez
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Portada del nuevo trabajo musical de Jazmín del Paraguay.

Jazmín del Paraguay, esa niña a quien veíamos en la televisión con tanto carisma y talento vocal -así como escénico-, creció. Creció en cuerpo, alma y profesionalismo. Su padre, el tío Óscar es quien supo acompañar desde un principio el derroche de talento que siempre fue evidente.

Hoy, Jaz, como le dicen sus amigos, es una mujer que enfrenta y afronta los desafíos de la vida adulta, los vaivenes de las giras y los brotes de inspiración. Entre idas y vueltas por todo el país, y otras latitudes de la región, entre ensayos, amigos, laboratorios musicales, fue forjando un disco que reúne sus influencias musicales con las que claramente se siente cómoda.

La mujer como centro de las canciones

En cada canción es la mujer la que ocupa el centro de la narrativa, con historias que resaltan el valor y la fuerza que poseen en momentos clave de la historia del Paraguay. El disco abre con una introducción en donde la artista declama una carta que se escribió a sí misma. “Querida Jaz, te veo, te veo cantando frente al espejo con un peinte en la mano. Te veo inventando escenario en donde no había y subiendote a sillas para que te alcancen a ver todos”, reza parte de la introducción.

El primer tema es una polca con aires nuevos, con instrumentos de viento y toda la orquestación que siempre la acompaña. Lleva el nombre del disco: “Kuañatai” en donde habla del poderoso rol de la mujer en la sociedad paraguaya, ese sostén que más allá de todo romanticismo, simboliza la resistencia, resiliencia y amor por los suyos.

“En cada grito vive una residenta que es madre y guerrera, amor, resistencia memoria y honor”, dice parte de la canción, que sin caer en el típico espíritu de la épica y valentía bélica, resalta la fuerza con la que las mujeres deben afrontar los desafíos de vivir en un mundo desigual.

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La canción, que contagia con su cadencia y melodía, deja expuesta la fuerza y delicadeza de la voz de Jazmín, quien con los años, supo encontrar y definir un estilo vocal que resignifica las nuevas formas de interpretar los géneros folclóricos paraguayos cuidando y respetando el lenguaje musical de la polca, en este caso.

Exploración rioplatense

La siguiente canción, “Taconeando”, es una chacarera alegre que se conjuga con los vientos, que si bien no son usuales de escucharse en este género rioplatense, logran una mixtura agradable y contagiosa. Las voces de apoyo logran darle a la canción un matiz elegante pero sin perder la fuerza que cabalga sobre el 3/4.

“Ella” es una zamba en donde Jazmín demuestra que su proyección vocal aún tiene mucho por demostrar.

“Las horas las hace pasar, la cuerdas las hace cantar, la patria duele más al despertar. Sueña, canta y llora, ríe sana y vive, así es, ella es”, dice el coro en una tónica de lamento y una tácita protesta, como lo exige el género. “La carta” también es una zamba en donde Jamín acerca al público el género musical que por su ritmo acompasado y tranquilo, exige atención a la letra en un espíritu de permanente reflexión.

La fuerza de la polca

El disco cierra con dos canciones: una de ellas es “Por todas”, una pocla con estilo kyre’y en donde la letra destaca su compromiso de llevar a lo más alto la voz de las mujeres. “Hoy canto y no me callo, hay tanto que decir todas en una voz”, dice uno de los versos. La otra es “Fiesta pynandi”, que combina el estilo de “Bandita” y la polca más “festivalera” que ciertamente marca su identidad sobre los escenarios.

Con este nuevo álbum en donde se aprecia su capacidad vocal, sus matices armoniosos y su profunda sensibilidad, Jazmín demuestra que merece pisar los escenarios de los festivales regionales de mayúscula importancia (como el Viña del Mar o el Cosquín).

Colaboradores

  • <u>Preproducción, acordeón y coautor</u>: Oscar Sanabria. Producción,
  • <u>mezcla, master y sesionista</u>: Luigi Manzoni
  • <u>Coautoría y editor lirico</u>: Alvaro Gahete, Luigi Manzoni
  • <u>Guitarra</u>: Junior Rodas
  • <u>Batería</u>: Hevert Sosa
  • <u>Percusión</u>: Ramon Gonzalez
  • <u>Vientos</u>: Ale Rodriguez y Gustavo Pedersen
  • <u>Backing Vocals</u>: Sol Codas
  • A<u>rte y Audiovisual</u>: Daryel, Alexandra Caceres, David y Luz Rivas
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