El colapso de una grúa torre de construcción destruyó la estructura frontal y el área de oficinas de una reconocida escuela de danza en Asunción.
Las pérdidas materiales en el inmueble obligaron a la reubicación temporal de las clases en un local alquilado sobre la avenida General Francisco Yegros, según confirmó el director del centro de enseñanza artística, Luis Calderini, para el programa La pelu por La Tribu 650 AM.
Daños en la infraestructura y reubicación de la escuela de baile
El incidente registrado hace 21 días se produjo por el desplome de la maquinaria utilizada en la construcción de una torre residencial de 38 pisos de altura. El desmoronamiento del techo de la oficina provocó la destrucción de equipos informáticos, mobiliarios y archivos administrativos del establecimiento.
Las actividades lectivas con los alumnos se reanudaron en un inmueble alquilado ubicado en la intersección de la avenida Sacramento y la calle Roque Centurión Miranda.
Las gestiones legales con la empresa constructora contemplan el pago del alquiler por el plazo inicial de 1 año.
La recuperación de los documentos oficiales requerirá la intervención de peritos en la zona colapsada.
El riesgo para la seguridad física de los estudiantes motivó la decisión definitiva de poner a la venta la propiedad histórica golpeada por el derrumbe.
Negociaciones legales y reclamos ante las autoridades municipales
Las acciones promovidas por los asesores jurídicos buscan un resarcimiento económico integral por los daños causados a la propiedad privada. La falta de respuesta oportuna de la constructora en los primeros días obligó al uso de recursos propios para equipar el nuevo espacio.
Las denuncias cajoneadas en la Municipalidad de Asunción reflejan la desprotección de los frentistas ante el avance de las megaobras urbanas.
Las caídas previas de objetos desde la edificación vecina habían sido reportadas desde el mes de noviembre del año pasado.
La mediación de los medios de comunicación aceleró la atención de los reclamos presentados ante las autoridades locales.
Respecto a la imposibilidad de retornar a la sede propia, el profesional del arte dramático argumentó: “Puse a la venta el lugar porque ya no puedo volver por varias razones, los edificios nos consumieron y siempre va a ser un peligro para mí si cae un objeto desde los pisos superiores”.
Recuperación de equipos informáticos y resguardo de documentos oficiales
El ingreso al sector destruido permaneció bloqueado por los trabajos de remoción de los restos de la grilla metálica pesada. La pérdida de la computadora central y discos duros afectó los registros de la institución ante el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
La compra de nuevos insumos de oficina permitió la emisión de planillas administrativas para el funcionamiento del nuevo local.
El sistema de cámaras de circuito cerrado quedó aplastado bajo los escombros de la fachada principal.
La recuperación de los archivos históricos de la academia depende de las labores de extracción autorizadas por los abogados.
Las gestiones para el montaje de los festivales anuales continúan mediante el trabajo remoto desde la residencia particular del profesor.
Proceso de recuperación física y continuidad de las clases de danza
La reanudación de los ensayos dancísticos representa un aliciente profesional tras atravesar intervenciones quirúrgicas complejas en la columna y cadera. El respaldo del alumnado y de la comunidad artística brindó sostén emocional para encarar la reactivación de las clases.
La trayectoria de más de 40 años en la enseñanza de la danza respalda el prestigio del instituto en el ámbito cultural capitalino.
La asistencia a las sesiones de fisioterapia permite al docente mantener la movilidad requerida para la enseñanza coreográfica.
El festejo de compromisos familiares fortalece la determinación del docente para superar los inconvenientes patrimoniales.
La reconstrucción de la escuela de baile en una nueva ubicación asegurará la continuidad del legado artístico en la capital, según concluyó Luis Calderini.


