Mauri Rodas y un show en sobremesa como alternativa y espíritu doméstico

El cantautor Mauri Rodas realizó un concierto que más allá de lo íntimo -que lo fue- giró alrededor de una mesa con comidas, bebidas, y muchas canciones y amigos, evocando un encuentro familiar.

| Por Edson Vázquez
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Chirola acompañando a Mauricio en su concierto “La mesa de Rodas”.

El rito casi litúrgico de digerir lo consumido en la mesa entre conversaciones, chistes y un poco más de vino (o cualquier otra bebida “espirituosa”) es y siempre fue el momento de conexión entre familia y amigos.

Eso fue lo que replicó el cantante paraguayo en su velada titulada “La mesa de Rodas”. Fue el pasado domingo por la tarde en el Patio Colonial de la Alianza Francesa en Asunción, ocasión en la que reunió a amigos músicos suyos en una mesa con mantel a cuadros y algunas picadas y bebidas, conjugadas con un khaos pad y un teclado casio tone, a las que sumó unas guitarras y el cajón peruano con accesorios al lado, ejecutado por el percusionista Gonzalo Resquín.

La tarde-noche se tornó agradable con brisas frescas por momentos, el público fue llegando de a poco y el concierto inició con Rodas sentado en el centro de la mesa interpretando “Parte del bien parte del mal”, canción que forma parte de su proyecto “Mauricio y las cigarras”. “Al mar” fue el tema con el que prosiguió y convocó a Pancho González quien lo acompañó. En “Siesta” subió como invitado el histórico Neine Heisecke y el músico, guitarrista y productor Luigi Manzoni hizo lo mismo en “Buena suerte”.

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Uno de sus grande éxitos: “Fuego” fue la excusa perfecta para convocar a Jazmín del Paraguay en la voz, Junior Rodas en guitarra y Gonza Resquín en percusión. Migue Rodas y Jeibrix se sumaron para interpretar “Ayer y hoy”, y para “El Huracán” se sumaron Blas Rodrigo, Andy y Manceo.

Entre tragos y saludos, Mauri fue contando breves detalles sobre cada canción mientras el público disfrutaba del ameno concierto entre tragos y comidas.

La intensidad bajó con “Campo”, que la cantó solo.Una balada pop melancólica y nostálgica que la interpretó con bastante sentimiento.

Rock y memoria

Mauri es uno de los tantos artistas que fue forjando su carrera con la fuerza del trabajo independiente. En esa línea siempre se rodeó de los grandes referentes de la música urbana paraguaya. Y siempre que puede, los recuerda, así lo hizo con Rolando Chaparro, de quien interpretó su canción “Espinas del alma” pero en compañía de Enrique “Poyo” Zayas, vocalista de Paiko quien con su característica voz y su armónica, le dieron un toque más bluesero y propio.

En ese mismo espíritu cantó “Madera nueva” de La Secreta, en compañía del mismísimo Banana Pereira, vocalista de la legendaria banda paraguaya que recientemente fue confirmada para el ReciclArte 2026. Banana, con sus años de rock, se mostró con la energía de siempre animando al público que coreó el estribillo de la canción.

Su canción “Musa”, otro de sus icónicos temas, lo enganchó con “En la punta” de La De Roberto, momento en el que se sumó el cantante Chirola. Y seguidamente interpretaron “Muy lejos”, una canción que la habían compuesto juntos hace un poco más de siete años atrás.

Y así se fue la noche, con un show que invita a repensar la forma de consumir música en vivo, más allá de los escenarios y mesas ordenadas. Así como en las sobremesas, en donde todo se comparte y todos cantan algo, así Rodas repartió canciones un domingo de noche.

El artista se despidió con “Ya no” en donde aprovechó para desplegar su lado más rockero e improvisatorio.

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