La cantante Taylor Swift pagó 160.000 dólares por los permisos policiales requeridos para proteger su boda con el jugador de la NFL Travis Kelce, celebrada el pasado fin de semana en el estadio Madison Square Garden de Nueva York. Así lo divulgó este viernes el alcalde de la ciudad, el demócrata Zohran Mamdani.
La estrella del pop “ha pagado ya el costo del permiso que fue presentado, que fue de unos 160.000 dólares para ese evento y para la respuesta a ese evento”, comentó el regidor durante una rueda de prensa, al ser consultado sobre el amplio despliegue de seguridad que implicó cortes de tráfico y la movilización de numerosos agentes en el centro de Manhattan.
Al ser preguntado sobre si la artista cubrió también el pago de las horas extras trabajadas por los uniformados, Mamdani no respondió directamente y solo señaló que últimamente la ciudad acogió varios momentos “históricos”, mencionando entre ellos la reciente victoria de los Knicks en la NBA.
El enlace se desarrolló bajo un estricto hermetismo antes del festivo del Día de la Independencia. La celebración arrancó el viernes con una cena para cien invitados y culminó el sábado con la ceremonia nupcial y una gran recepción ante un millar de celebridades. Para preservar la privacidad de los asistentes, el perímetro del céntrico estadio fue blindado al tráfico de vehículos y peatones, con decenas de policías apostados en los alrededores durante ambas jornadas.
Según trascendió en medios especializados, la pareja no escatimó en lujos: tanto Swift como Kelce lucieron creaciones de alta costura de Dior y agasajaron a sus invitados con decoraciones personalizadas y una rifa de regalos que incluyó bolsos de diseñador y un automóvil Chevrolet Chevelle de 1970.


