Con un cielo despejado, el artista argentino-venezolano subió al escenario a las 21:39 del pasado sábado en el Jockey Club Paraguayo, en un concierto enmarcado en su gira “El último regreso”, lo que simboliza su despedida de los grandes escenarios.
“Yo que te amé” fue la canción que abrió el extenso repertorio que incluyó todos sus éxitos con el respaldo de todo el público que vivió a pleno cada canción, cada verso, cada suspiro y cada palabra dirigida a la multitud. Los asistentes respondieron con algarabía ante cada mensaje del artista.
Montaner mantiene su perfil lírico elegante y romántico. Vocalmente, su vigencia como un tenor pulcro y preciso, denotan la profesionalidad con la que sigue cuidando su más preciado instrumento. Con la nasalidad que caracteriza a su vocalización, más el vibrato que agrega al final de cada frase, logra una textura particular y agradable para el estilo que ejerce y defiende: la balada romántica.
Estuvo arropado por una magnífica big band integrada por una fila de vientos (trompeta, trombón y saxo tenor), batería, percusión, guitarra eléctrica, bajo eléctrico, dos coristas, piano y violín. El grupo, con la precisión propia de una banda de semejante talla, brindó un show imponente con los matices perfectamente diseñados y ejecutados en cada interpretación, dando a la noche una atmósfera tremendamente romántica, pero alegre en los momentos que fueron necesarios.
El romántico por excelencia
Con un estiloso traje azul oscuro y camisa blanca sin corbata, recostado en el pedestal de su micrófono con tranquilidad, pero con la emocionalidad correspondiente, interpretó éxito tras éxito. Con la imagen de una luna eclipsada en las pantallas cantó “Será”, esa balada apasionada y delicada que marcó a varias generaciones. Quien escribe estas líneas, consumió en su hogar horas y horas de canciones de Montaner mediante destacados programas dedicados al amor, como “Atmósfera azul” en la vieja Cardinal Romance, con la dulce y tierna voz de la finada María Cristina Miranda.
Cuando la temperatura local marcaba 23 grados, siguió con “A dónde va el amor” y “Castillo azul”. La inconfundible introducción en el piano de “El poder de tu amor” desató una oleada de agudos gritos femeninos en todo el recinto.
“La cima del cielo” fue otra canción coreada para luego terminarla, sentarse y sacarse el saco para dar sus primeras palabras al público: “No tengo un discurso preparado para decir y le pido a Dios que me dicte lo que yo diga. Y así va ir fluyendo el concierto. Todo lo que vaya a decir será dirigido”, dijo. Y contó que cuando llegó al Aeropuerto Silvio Pettirossi se topó con una fiesta albirroja por motivo del último partido de la selección paraguaya de fútbol.
“Desde aquí les deseamos suerte y que Dios los acompañe, y sea lo mejor de su vida”, expresó. Y luego agregó: “Bienvenidos al último regreso, pero no lo es porque yo voy a estar en los escenarios hasta los 120 años”. Y siguió con “El último regreso”, canción que lleva el mismo nombre del álbum, lanzado el año pasado.
Popurrí de clásicos
En un muy jocoso relato, contó que en su visita anterior a Paraguay una seguidora le reclamó que no haya cantado sus canciones más clásicas, por lo que él se comprometió en invitarla al ensayo cuando volviera a Paraguay. Señaló que en esta ocasión así lo hizo y por ese motivo preparó un enganchado de canciones de sus más prestigiosas y afamadas canciones. Así sonaron “Solo con un beso”, “La mujer de mi vida”, “Yo sin ti”, “Yo puedo hacer”, “Convénceme” y “Resumiendo”, este último un cadencioso cha cha. “Quisiera volver”, “No me entregues tu amor” y “Necesito de ti” fueron las canciones con las que continuó, y empezó a subir la dinámica hacia ritmos más caribeños, esas canciones de los 80 y 90.
Así prosiguió con “Cachita”, “La chica del ascensor” y “Vamos pa la conga”, canciones que mixturaban los ritmos latinos, un estilo marcado al final del siglo pasado.
Montaner demostró que su vigencia perdura a pesar de los años, con una profesionalidad tan alta como la humildad con la que sigue desarrollando su carrera artística. Es y será la voz del romance más elegante del mercado hispanoparlante.
Mala gestión logística
Es importante no dejar pasar las puntuales fallas de la organización que afectan a los asistentes y los trabajadores de medios de comunicación. Para los acreditados de prensa, una vez retiradas las pulseras de acceso, los mismos debían salir del recinto y “pegar la vuelta” para ingresar por la entrada principal, pudiendo la producción habilitar una entrada más directa. En el recinto, en uno de los accesos una rampa estaba mal colocada lo que ocasionó la caída de varias personas, incluida una trabajadora de LT.
En los sectores, no habían caminos iluminados y tampoco se veían señalizaciones para las salidas de emergencia.
Saludo a Dani Rodríguez
El cantautor paraguayo Dani Rodríguez fue el telonero de la noche, quien defendió temas propios como “Verte”, “Corazón en 8” y “Qué dices”. En un momento de la noche, Montaner lo reconoció y lo apoyó a seguir en su carrera musical. “Quiero darle las gracias a alguien, un artista por haberme acompañado en el camerino, y es Dani Rodríguez y vamos a aplaudirlo porque es talento nacional. Aplauso para Dani. Escuché todo, en serio”.

