La exhibición reúne collares, anillos y aros de cerámica y vidrio de Alejandra Corvalán, Fátima Acosta, Laura Giucich, Leila Buffa, María Paz González, Noelia Buttice y Satina Chamorro.
El título de la muestra se justifica de la siguiente manera: “La necesidad de adornar el cuerpo es ancestral, multicultural, tanto entre hombres como entre mujeres. Cada cultura tiene su estética y las estéticas definen sensibilidades, formas de ser y percibir el mundo. Adornar nuestros cuerpos podría ser una forma de adorar nuestro ser, de darle protección, de estimular las miradas con el otro o la otra, ya que, así como se comunica con la palabra, nos comunicamos con la mirada, con los sonidos, con la postura, con el silencio”.
“Hacer pequeños objetos, con nuestras propias manos, inspirados en la naturaleza, en nuestros amores oscuros —oscuros porque provienen de las profundidades de nuestra alma— de conexiones tan racionales como irracionales. Luego, transformarlos con el fuego en un acto alquímico que transmuta la intención de que sean más que ornamentos; que sean amuletos, talismanes, joyas, pensados para ofrendar al cuerpo, al nuestro o al del otro o al de la otra que sienta esa conexión al ponerse en contacto con el objeto y lo invite a habitarlo”, expresan los responsables de la exposición.
Más que objetos de adorno, los aros y collares son presentados como “ofrendas que nos permiten disfrutar del rito de crear pequeños tesoros, tesoros que embellezcan nuestros cuerpos y, así, el mundo”.
El Centro Cultural del Lago está en Yegros 855 c/Mcal. López, en Areguá, ciudad de la cerámica, donde alrededor de 400 familias se dedican a la alfarería.


