Margarita personifica a Goya, quien es la estrella de la radio La Capital y su lugar es eclipsado cuando el programa de rock and roll de Narciso va ganando popularidad. Natalia personifica a la esposa del dueño de la radio, Luis Bermúdez, que es protagonizado por Manuel Cuenca.
La película “Narciso” recrea lo que sería una radio en los años cincuenta. La historia se desarrolla en una emisora ficticia “La Capital” que fue montada en el auditorio Emilio Biggi, en la esquina de Eligio Ayala y Yegros. Muchas escenas se rodaron en dicho lugar.
“Escuchaba a escondidas con mi abuela”
Irún recuerda aquellos años en que la radio tenía un rol protagónico entre los medios de la época, cuando no existía televisión en Paraguay y los radioteatros tenían mucha audiencia.
“Yo era una niña, pero con mi abuela, todas las siestas, escuchaba radioteatro. Estaba terminantemente prohibido por mis padres, pero yo sabía la hora exacta, y con mi abuela en su cuarto escuchábamos todas las siestas, a escondidas. Esa vivencia que yo experimenté en mi niñez recreé en el radioteatro de Marcelo, porque la película está llena de metáforas, y el personaje de Arturo (Fleitas) en eso es impresionante. Lo hizo maravillosamente”, destaca Irún, y agrega: Marcelo trabaja con metáforas. Vos recordarás como “Las herederas” estaba llena de metáforas. Nosotros con Patricia (Ana Brun) vimos la película 27 veces en festivales y cada vez veíamos algo nuevo. Los protagonistas van a vivir la misma experiencia, viajando con la película y es importante ver la película afuera, porque es nuestro reflejo como país, como pueblo”.
Margarita Irún hizo bajo la dirección de Agustín Núñez una obra teatral titulada “La reina de la radio”, a comienzos de los años noventa, y mucho de ese personaje prestó al que desarrolla en “Narciso”.
“Adelaida Fontana se llamaba aquel personaje y ella es como Goya, tratando de marcar presencia en la radio. Es interesante cómo el público reacciona y en el caso de mi personaje, la odian. Pero Goya es, simplemente, la muestra de esa mujer paraguaya que no quiere salir de su zona de confort, de su ámbito. Se apropia de un lugar, donde tiene el dominio, y procura conservarlo. Es, a pesar de todo, una sobreviviente”.
Una sociedad pacata
La actriz destaca la actualidad de la película en nuestros días: “Hay cosas que todavía perduran de aquella época y cuesta que salga eso de nosotros los paraguayos, empezando por esta sociedad pacata que nos envuelve siempre”.
Natalia Cálcena, de reconocida trayectoria teatral, resalta en su personaje el rol de una mujer relegada que quiere ser querida como lo es Narciso.
“Ella siempre está relegada, detrás de su esposo, y quiere sentirse querida. Narciso es el personaje que aparece y desestabiliza la “armonía” pero dentro de ella, ella quiere saber qué ha de significar sentir tanto amor, que la gente le quiera y que la tengan en cuenta. Ella es como un representante de lo que era una mujer de la sociedad asuncena de 1959 y de hoy también. Porque las formas cambian, creemos que somos libres, nos expresamos, gritamos, pero es mentira. Tengo una amiga que siempre dice que a ella, siendo una hija de la dictadura, no le pidan que se exprese normalmente, porque se siente reprimida por naturaleza. Es increíble, no nos damos cuenta, pero somos reprimidos por naturaleza, por más que una, en mi caso, haya vivido 14 años nomás en la dictadura, hay costumbres que se te quedan. Una tiene que darse cuenta que, socialmente, una es una persona reprimida en muchos aspectos.
“Ahí radican todos nuestros males —agrega Margarita—. A veces me dicen que soy un poco dura porque siempre estoy destacando eso. Pero mis hijas ya me pasaron por encima, sobre todo Paola que es frontal, no tiene pelos en la lengua, y quiero que todos sean así.
“Una lucha todos los días por ser libre”, resalta finalmente Cálcena.


