Arte y Cultura

Asunciónico, convertido en un espacio para jugar a fantasías diferentes

Por: Sergio Ferreira

| Por La Tribuna
Lorde ofreció un show con mucha teatralidad y crudeza.

La segunda jornada del Asunciónico más que por ser el de las mujeres, llamó más la atención por ser una de representaciones, principalmente los dos últimos conciertos. Mientras que el show de Lorde era como un unipersonal teatral muy visceral, el de Sabrina Carpenter era un espectáculo televisivo, lleno de ironía.

Los espectáculos de The Warning y de Doechii fueron los más convencionales en lo que se refiere a un concierto. Las hermanas rockeras Villarreal brindaron el espectáculo potente que se esperaba de ellas, mientras que Doechii hizo un show de hip hop contagiante.

Las demás crearon una fantasía, jugando con hacer otros roles, empezando con nuestras compatriotas 411y y Aleshit que arrancaron muy bien el espectáculo, dando todo de sí. 411y contó con la participación de invitados, como Sabb Montes, y Aleshit aprovechó la pasarela dispuesta para Sabrina Carpenter dominando el escenario.

Luego entró la argentina Six Sex con su propuesta de putita aniñada, controvertida y que desafía esa exposición sexual tan normalizada. De cierta manera, Addison Rae hace el mismo rol, pero de una manera más insinuada que explícita. Su show se inicia con “Fame is a Gun”, con ella vestida de lencería junto a sus bailarinas. Es como Barbieland, con todas las demás muñecas, Kent incluido. Un show muy pop que nos remite a Britney Spears.

Alejandra Villarreal, bajista de The Warning.

Luego de Doechii ingresa al escenario Lorde con una puesta descarnada. Ella vestida con harapos de los que va despojándose, cambiándose por ropa sencilla pero en buen estado. Muy teatral, valiéndose de algunos elementos, como unos extraños lentes con luces y una caminadora, que utiliza de una manera agitada, y cantando con esa voz áspera y susurrante a la vez, tan característica de ella. Expresó su enamoramiento de Paraguay citando los lugares en que estuvo como el Jardín Botánico, el Mercado 4 y el Café Consulado. La gente le gritaba “rohayhu”.

Lo de Sabrina Carpenter es también una puesta, pero muy diferente. Mientras la neozelandesa era minimalista, lo de la norteamericana era exagerado en producción, como un show televisivo. En la pantalla, comienza como si fuera un antiguo programa de TV, luego ella ingresa a escena con sus bailarines con el tema “Busy Woman”. La fantasía Barbie expresada al summum. Pero todo manejado con mucha ironía. Nada es lo que parece.

La cantante mantuvo una fluida comunicación con la gente expresando palabras en guaraní como “sapukái” y “Tobatí”, luego de haber elegido como “arrestado” a un joven de la platea que estaba frente al escenario y que dijo venir de dicha localidad cordillerana. En fin, la cantante se tragó al público.

La argentina Six Sex, controversial.

También te puede interesar

Últimas noticias