En un acto en el auditorio del Centro Cultural del Puerto fue presentado el libro “Coplas y jazmines, luchas y azahares”, de Ricardo Flecha, ante un público entusiasta que llenó el recinto.
El libro registra los 45 años de trayectoria artística del cantante, así como su vida desde pequeño. Incluye varios testimonios de músicos, escritores y cantantes, así como muchas anécdotas vividas por el cantante en diferentes momentos de su vida.
Es un libro-álbum, con muchas fotografías que documentan su larga trayectoria, desde 1980, cuando integraba el grupo Juglares hasta las últimas conquistas, como lograr que la guarania sea reconocida como patrimonio intangible de la humanidad por la Unesco.
En el acto del lanzamiento, primeramente habló la escritora y gestora cultural Ana Martini, quien recordó la primera vez que escuchó a Ricardo Flecha cantar. “Todo se diluyó cuando emergió su voz que era milagrosa”, dijo Martini, quien describió la voz del cantante como “un canal de la verdad, una voz perenne que nos hace pensar en la literatura, nos hace pensar qué hay en el aire y nos transmite una realidad que nos duele, nos molesta”.
Luego Mario Ferreiro destacó el lado militante de Flecha, quien siempre ha estado presente en las causas sociales. También mencionó que Flecha está en la conjunción de la nueva vertiente rockera y el nuevo cancionero, en el puente entre Alberto Rodas y Rolando Chaparro.
Esta vertiente que mencionó Ferreiro se expresa en las canciones que el artista está preparando, que son versiones en guaraní de clásicos del rock, las canciones que Flecha conoció en su juventud.
El periodista Andrés Colmán Gutiérrez recordó un momento especial de la trayectoria de Flecha: cuando se presentó con Ñamandú en el homenaje que se le brindó a Juan Pablo II en 1988.
En aquella ocasión, se había presentado al Papa un árbol seco que se iba llenando de flores y hojas con las canciones que Ñamandú interpretaba, canciones que inspiraban un futuro mejor.
Mencionó que el libro surgió de los textos que escribía Flecha en su página de Facebook, que eran una muestra suficiente de que podía escribir el libro.
Ya antes había estado trabajando con el grupo Juglares en un libro que finalmente no salió, pero con la autobiografía de Flecha ya fue diferente, con el impulso de Vidalia Sánchez de la editorial Servilibro y el apoyo de todos los que trabajaron en la edición.
Finalmente, destacó el impulso que Flecha ha tomado como autor en los últimos tiempos con composiciones como “Aguyje maestro” y “Ndakevei”. “Podría haber quedado en la nostalgia de cantar los mismos temas, pero Ricardo se anima a hacer algo diferente”, remarcó.
Óscar Fadlala, compañero musical de Flecha en los últimos años, destacó lo mucho que aprendió con Ricardo, particularmente en lo que se refiere a ser solidario. Contó algunas anécdotas que vivió con él, afirmando que no es una persona de hablar, prefiere tocar el piano. Describió a Flecha como “un compañero más que necesario, un hermano que la vida me regaló”.
Finalmente, Flecha agradeció a todos los que le ayudaron en el libro: a su compañera Miriam Pacuá, a Mirtha Roa, en la edición y a Vidalia Sánchez, directora de la editorial, entre otros.
Junto con Fadlala y el guitarrista Gabriel Colmán hizo un pequeño recital en el que brindó un recorrido por canciones importantes en su carrera como “Despertar” y “Puerto Pinasco”, de Maneco Galeano, “Por qué”, de Elvio Romero y Carlos Noguera; “Guaigüi jepe’e”, de Ramón Silva y Marcos Prado; “Ka’aty” y “Kerasy”, de José Asunción Flores; “Colibrí de fuego”, composición suya dedicada a Miriam Pacuá, y “Creceremos”, de Amaury Pérez.
En un momento del show, Flecha hizo una pausa para presentar al joven cantante Daniel Brizueña, que interpretó una vigorosa versión de “Alto Paraná”, de Herminio Giménez y Marilin Morales.
En el bis, Ricardo presentó las versiones en guaraní de los temas “Imagine”, de John Lennon; “Before accuse me” y “Knocking on Heaven’s Door”, de Bob Dylan, que integrarán el álbum “Flecha ecléctico”.


